Más Información

Turistas visitan Puerto Vallarta tras jornada violenta por operativo contra "El Mencho"; pasean si preocupación, afirman

Velocidad de fake news superan en 1000% esfuerzos de verificación, señala experta; terror digital también es una estrategia del narco

PVEM se deslinda de Pedro Segura Valladares tras amenazas a Loret; "no es ni ha sido militante del Partido Verde", asegura

Bajo fuerte dispositivo de seguridad, Diócesis de Apatzingán realiza procesión por la paz en Aguililla, Michoacán; es la cuna de "El Mencho"
Cuando los goles del futbolista del Guadalajara , Cristian Chicote Calderón, eliminaron al América en los cuartos de final del Guardianes 2020, algo se rompió en las Águilas. Era el inicio del fin de una era, la de Miguel Herrera, que concluyó días después cuando en la Concachampions, el LAFC de Carlos Vela las echó en las semifinales.
Ahí comenzó la reingeniería de las Águilas.
Joaquín Balcárcel, presidente del Comité de Futbol de Televisa, decidió que era momento de hacer cambios a fondo, romper el tándem Santiago Baños-Miguel Herrera y renovar al equipo.
Empezó por tomar la decisión de traer a un técnico nuevo, que no estuviera viciado con el ambiente del futbol mexicano, pero que también supiera qué significa dirigir al América. El elegido fue Santiago Solari.
Lee también: Los mejores partidos que ha dejado el Clásico Nacional
Ya en temas de la cancha, no se pudo lograr todo lo requerido. Nadie llegó a reforzar la zaga, pero en el medio campo se cubrió un gran hueco dejado por Guido Rodríguez, el de pivote, y se contrató a Pedro Aquino, el mejor mediocentro en el futbol mexicano de los últimos años.
Por recomendación de Solari, se fichó a Álvaro Fidalgo, volante español que llegó para dar variedad al ataque y provocar competencia con hombres como Sebastián Córdova.
Y en la delantera, aunque no hubo sangre nueva, se cambió la cara. Se ha rescatado de la indolencia a Roger Martínez, lo que ha generado mucha más lucha por la titularidad entre Henry Martín y Federico Viñas.
Hacia el interior del club, se cambió el mando en las fuerzas básicas, diciéndole adiós a un símbolo —como Alfredo Tena— para traer a Raúl Herrera.
Toda esta reingeniería ha colocado al América lejos de los escándalos mediáticos. A tres meses de aquellos Chicotazos, las Águilas supieron levantarse.
Y ahora, viene el Clásico.
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]










