16 | SEP | 2019
Nomos Glashütte se adentra ahora en la relojería de carácter deportivo, más sport.
Nomos Glashütte se adentra ahora en la relojería de carácter deportivo, más sport.

Diseño con estética deportiva

02/05/2019
20:19
Tiempo de Relojes
Madrid, España
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La visión de lo que debe de ser un reloj sport respetando el ADN que convierte a cada Nomos Glashütte en un ejercicio de marcada personalidad.

Acostumbrados a hablar del diseño, de la estética diferencial que aglutinan las creaciones Nomos Glashütte, en ocasiones olvidamos que la relojería cuenta con una funcionalidad, que es la primera premisa que debe seguir todo buen constructor. Nomos Glashütte se adentra ahora en la relojería de carácter deportivo, más sport.

Y lo hace con unas propuestas que llaman la atención por su correa metálica. Tangente Sport y Club Sport son las dos líneas que incorporan el calibre neomatik fecha DUW 6101, con su indicador de fecha grande situado a las horas. En ambas propuestas, también se apuesta por un diámetro generoso que llega hasta los 42 milímetros.

Por supuesto, como corresponde a creaciones destinadas a los momentos de ocio y práctica deportiva, tienen una notable legibilidad y hermeticidad que permite la inmersión hasta 1,000 pies, es decir, 300 metros. Y por supuesto, son los primeros relojes salidos de la manufactura de Nomos Glashütte diseñados con y para una correa metálica.

Una de las cualidades de estos creados por el fabricante alemán es la robustez de la caja en la que va alojado el calibre manufactura. Para protegerlo de las sacudidas, los impactos y el agua se han adaptado juntas y se ha optado por un cristal de zafiro especialmente resistente.

La altura ahorrada por el calibre que destaca por su reducido grosor, se aprovecha para añadir más material a la estructura de la caja. En cuanto a la esfera, el Tangente Sport se declina en dos versiones de color (plateado blanco y negro marino) y el Club Sport solo está disponible con una variante, el negro profundo.

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Hay que detenerse por supuesto en las correas, no solo porque solo se utilice metal en su creación, sino por su cuidada elaboración, que le convierte en auténticas obras de arte hechas de eslabones de acero inoxidable macizo. Un detalle importante es que son ultraplanas y están compuestas por 145 piezas de acero de sencillez bauhausiana atornilladas a mano.

El mismo cliente puede montar, acortar o alargar fácilmente su correa con un destornillador. Un ajuste fino adicional por medio de un pasador de resorte permite realizar los ajustes finales. El conjunto se completa con una hebilla desplegable, asimismo desarrollada y diseñada por la compañía, que completa una pulsera de notable comodidad en la muñeca.

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