La ingesta de agua antes de acostarse es una práctica común que ha sido analizada por entidades de salud debido a sus efectos tanto en la hidratación como en la calidad del sueño, con resultados que dependen principalmente de la cantidad consumida y del estado general del organismo.
Diversas instituciones médicas han evaluado el impacto de beber agua en las horas previas al descanso. La Clínica Mayo señala que esta práctica puede contribuir a mantener una adecuada hidratación y favorecer procesos como la digestión. Sin embargo, también advierte sobre la aparición de nicturia, una condición caracterizada por la necesidad de levantarse a orinar durante la noche, lo que puede interrumpir el sueño.
Desde la Escuela de Salud Pública de Harvard se indica que el consumo moderado de líquidos antes de dormir puede ser beneficioso, siempre que no se excedan las cantidades. En ese sentido, la National Sleep Foundation establece que ingerir más de 90 ml justo antes de acostarse aumenta la probabilidad de despertares nocturnos.
La hidratación cumple un papel esencial en el funcionamiento del organismo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una parte significativa de la población no alcanza los niveles diarios recomendados de consumo de agua. Durante la noche, el cuerpo continúa requiriendo líquidos, por lo que quienes no han ingerido suficiente durante el día pueden beneficiarse de pequeñas cantidades antes de dormir.
Leer también: ¿Problemas al dormir? 3 esencias naturales que ayudan a descansar mejor; descubre los beneficios de la aromaterapia

Beneficios comprobados de beber agua antes de dormir
Entre los efectos asociados a esta práctica se encuentra el mantenimiento de la hidratación, lo que impacta tanto la salud física como mental. De acuerdo con la revista médica The Lancet, un nivel adecuado de líquidos contribuye a regular los ciclos de sueño, facilita la digestión y puede reducir el hambre nocturna, evitando la ingesta de alimentos antes de acostarse.
Además, una correcta hidratación favorece la función renal y la eliminación de sustancias de desecho acumuladas durante el día, lo que incide en procesos metabólicos. También interviene en la regulación de la temperatura corporal y puede prevenir molestias como calambres musculares o dolores de cabeza leves relacionados con la deshidratación.
Datos de la Fundación Española del Corazón indican que cerca del 78% de las personas no alcanza el consumo ideal de agua, lo que puede derivar en problemas digestivos como el estreñimiento y afectar el descanso nocturno.
Leer también: Temporada de calor 2026: ¿cómo evitar golpe de calor en niños?; esto dicen los expertos

El Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos señala que mantener niveles adecuados de hidratación también está relacionado con una mejor función cognitiva y mayor capacidad de concentración al día siguiente. Por su parte, investigaciones publicadas en la Journal of Affective Disorders han vinculado el consumo regular de agua con mejoras en síntomas de ansiedad y depresión.
Estos efectos dependen de una distribución equilibrada del consumo de líquidos a lo largo del día, evitando tanto la falta de hidratación como el exceso en horas nocturnas.
Riesgos y desventajas de beber agua justo antes de acostarse
El principal efecto adverso es la nicturia, que implica interrupciones del sueño para orinar. La National Sleep Foundation estima que aproximadamente un tercio de los adultos mayores de 30 años se levanta al menos dos veces durante la noche, lo que incide en la calidad del descanso.

Este fenómeno puede verse influido por otros factores como el consumo de cafeína o alcohol, el estrés asociado al insomnio y condiciones como el agrandamiento prostático en hombres, según la Clínica Mayo.
En personas con reflujo ácido, ingerir grandes cantidades de agua cerca de la hora de dormir puede intensificar los síntomas. No obstante, la Asociación Americana de Gastroenterología indica que pequeñas cantidades, tomadas al menos 30 minutos antes de acostarse, podrían aliviar algunas molestias.
Consejos médicos para una hidratación nocturna saludable
1. Limitar el consumo de líquidos a cerca de 90 ml justo antes de dormir, según la National Sleep Foundation.
2. Reducir la ingesta general de agua entre dos y cuatro horas antes de acostarse para disminuir la probabilidad de nicturia.
3. Evaluar de manera individual los efectos del consumo nocturno en personas con condiciones como insomnio, reflujo ácido, ansiedad, depresión o problemas prostáticos.
4. Consultar a un profesional de la salud en caso de presentar síntomas persistentes como necesidad frecuente de orinar durante la noche o cambios en el volumen habitual de orina.
*El Grupo de Diarios América (GDA), al cual pertenece EL UNIVERSAL es una red de medios líderes fundada en 1991, que promueve los valores democráticos, la prensa independiente y la libertad de expresión en América Latina a través del periodismo de calidad para nuestras audiencias.
Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]










