La modernización del sistema de identificación en México alcanza un punto crítico con la implementación de la Clave Única de Registro de Población () con datos biométricos.

Este documento, que integra el registro del iris, huellas dactilares y rasgos faciales, se establece como un requisito obligatorio para todos los ciudadanos mexicanos, incluyendo a los menores de edad.

De acuerdo con los lineamientos técnicos del Registro Nacional de Población (RENAPO), esta medida busca elevar los estándares de seguridad en la verificación de identidad y reducir significativamente el robo de identidad en trámites de alta complejidad.

Foto: El Universal
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La obligatoriedad de este nuevo formato de identidad entra en vigor de manera general entre febrero y marzo de 2026. Según reportes técnicos de la firma especializada en seguridad de identidad Thales Group, todos los mexicanos y residentes extranjeros que cuenten con la clave convencional deben realizar la transición si desean mantener su capacidad de gestión en trámites oficiales.

Un punto de inflexión fundamental ocurre el 17 de marzo de 2026, fecha en la que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) establece como límite para la actualización de datos en procesos de pensiones y servicios de seguridad social.

El proceso de obtención es estrictamente presencial debido a la naturaleza de la captura de datos (rostro, iris y huellas). Las autoridades habilitan módulos específicos en las oficinas del Registro Civil y unidades móviles coordinadas por la Secretaría de Gobernación.

Requisitos y consecuencias de la omisión en el registro

Para acceder al trámite gratuito, los ciudadanos deben presentar:

  • Acta de nacimiento
  • Identificación oficial vigente (como la credencial de elector o el pasaporte)
  • CURP certificada
  • Comprobante de domicilio reciente.

La falta de este documento conlleva repercusiones administrativas directas. Según especialistas de la consultora internacional Deloitte en materia de servicios públicos digitales, el no contar con la versión biométrica provoca la pausa inmediata de procesos administrativos en el IMSS y la inhabilitación para realizar operaciones bancarias o trámites escolares de nivel superior.

La actualización no es opcional para quienes busquen realizar movimientos en el sistema financiero o servicios de salud pública. "De no actualizarla, se pausarán los procesos administrativos de seguimiento en el IMSS y se inhabilitará para trámites que requieran alta seguridad", advierten las directrices de operación del registro civil.

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