La piel del es una de las áreas más vulnerables del cuerpo debido a su delgadez y a la escasez de glándulas sebáceas, lo que acelera la pérdida de elasticidad y la aparición prematura de líneas de expresión.

De acuerdo con especialistas en estética clínica, la clave para mantener un cuello sin arrugas reside en un enfoque integral que combine la nutrición celular, la hidratación externa constante y la protección solar diaria.

Según los protocolos de cuidado preventivo, el uso de protector solar de amplio espectro (FPS +30) es obligatorio, incluso en zonas que a menudo se omiten como los laterales de la región cervical y el escote.

Foto: Freepik
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Remedios caseros y nutrición para potenciar la firmeza cutánea

La aplicación de tratamientos naturales puede complementar significativamente la rutina de cuidado diario si se realiza con constancia.

De acuerdo con el sitio especializado en tips de belleza Beaty Med entre los remedios caseros más efectivos destaca la mascarilla de plátano maduro combinada con aceite de rosa mosqueta. Según las recomendaciones de uso, esta mezcla ayuda a hidratar y tonificar la dermis si se aplica tres veces por semana. Asimismo, las lociones naturales a base de yogur natural o claras de huevo son valoradas por su capacidad para mejorar la textura de la piel mediante un efecto tensor inmediato.

La alimentación desempeña un papel crucial en la producción interna de proteínas estructurales.

De acuerdo con la American Academy of Dermatology Association, una dieta rica en antioxidantes y ácidos grasos es fundamental para la salud cutánea.

En este sentido, se recomienda el consumo frecuente de miel, aguacate, fresas, salmón, aceite de oliva, avena y frutos secos, elementos que favorecen la regeneración del colágeno. De igual manera, mantener niveles óptimos de hidratación mediante el consumo de agua es vital para preservar la turgencia de las células epiteliales.

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Hábitos posturales y ejercicios de tonificación cervical

La firmeza del cuello no depende exclusivamente de los productos aplicados, sino también del estado de la musculatura subyacente. Los ejercicios de tonificación, como elevar la mandíbula hacia el techo, sacar la lengua por lapsos de 60 segundos o mover las comisuras de los labios hacia los lados, contribuyen a reafirmar el área. De acuerdo con expertos en fisioterapia estética Smart Clinic, los masajes reafirmantes deben ejecutarse con "movimientos ascendentes y circulares desde el centro hacia la mandíbula para mejorar la circulación".

Finalmente, los hábitos nocturnos influyen directamente en la formación de pliegues. La postura al dormir es un factor determinante; se sugiere evitar el uso de almohadas excesivamente altas que fuercen el cuello a permanecer flexionado durante la noche, ya que esto favorece la aparición de las llamadas "arrugas de almohada".

Al integrar estos ejercicios con una postura correcta y el uso de remedios naturales, es posible mejorar visiblemente la firmeza y salud de la piel en esta zona tan delicada.

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