El hábito de fumar, también conocido como , es una conducta nociva para la salud que consiste en el consumo habitual de productos elaborados con tabaco, principalmente cigarrillos.

Fumar no solo afecta negativamente la salud del fumador, sino también la de las personas que lo rodean, quienes se convierten en fumadores pasivos al inhalar el humo del tabaco.

No obstante, algunas personas optan por dejar a un lado el consumo de tabaco para la salud y el bienestar, pero, ¿qué experimenta el cuerpo ante este cambió de hábito? Aquí te contamos.

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¿Qué le pasa a tu cuerpo cuando dejas de fumar?

De acuerdo con Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, tratar de dejar de fumar es diferente para cada persona, pero casi todas tendrán algunos síntomas de abstinencia de la nicotina. Cuando deja de fumar, el cuerpo y el cerebro tendrán que acostumbrarse a no tener nicotina.

Sin embargo, otros síntomas que se pueden presentar son:

1. Tener deseos o ganas de fumar

Casi todas las personas que fuman con regularidad tienen ganas o deseos de fumar cuando dejan de hacerlo. Estos deseos o ganas podrían ser leves o, a veces, abrumadores. Descubrir cómo lidiar con ellos es una de las cosas más importantes que puede hacer para tener éxito.

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2. Sentirse irritado, malhumorado o molesto

Es muy común sentirse irritado o de mal humor cuando deja de fumar. Incluso muchas personas que nunca han fumado saben que esto forma parte de dejar de fumar.

3. Sentirse nervioso e inquieto

Es normal sentirse nervioso o inquieto durante los primeros días o semanas después de dejar de fumar. Así como al principio su mente se irrita por falta de nicotina, el resto de su cuerpo también, por lo que deberás de mantener actividad física para ayudar a reducir su nerviosismo.

4. Tener dificultad para concentrarse

Podría notar que es más difícil concentrarse en los primeros días después de dejar de fumar; esto es muy común.

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5. Tener problemas para dormir

Es común tener algunos problemas para dormir al principio, después de dejar de fumar. Esto mejorará, pero si le molesta, pida ayuda a su proveedor de atención médica.

6. Sentir más hambre o subir de peso

Es normal que su apetito aumente un poco cuando deja de fumar. Además, es posible que su cuerpo no queme calorías tan rápido. También podría estar comiendo más debido al estrés de dejar de fumar o por tener algo que hacer con las manos y la boca.

7. Sentirse ansioso, triste o deprimido

Las personas que fuman tienen más probabilidad de sentir ansiedad o depresión que las que no fuman. Algunas personas sienten cambios en su estado de ánimo por un tiempo breve después de dejar de fumar.

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