Aquí lo advertimos desde hace años, algo extraño está ocurriendo en Coahuila con la crueldad hacia los animales. Le dedicamos al tema no una, sino cinco columnas. Exhortamos a su entonces gobernador a hacer campañas de sensibilización. Exhortamos a las autoridades a imponer castigos ejemplares en casos como el de los bomberos psicópatas asesinos de perros… y nada.

El sadismo contra los que no tienen voz ha vuelto a sacudir Coahuila y las conciencias de un país entero. Esta vez el rostro de esa sinrazón, de ese salvajismo que, según expertos, tiene toda la herencia agropecuaria de cosificación hacia los animales del siglo XIX, ese horror indecible, es el de Rocky, un perrito que pagó con su vida y se une a un listado negro y mohoso en la entidad. Liliana García la responsable de su muerte, sonrió hace unos días con su ficha de arresto, una mujer que bien podría aparecer con la misma sonrisa y maquillada en un evento social con la elite del poder en una inauguración del gobernador en turno.

Escribir esta columna sin sentir una punzada de coraje y de impotencia en el estómago es imposible, pero más indignante resulta la absoluta predictibilidad del asunto: lo de Rocky no es un hecho aislado, es solo la consecuencia inevitable de una descomposición social que se ha advertido hasta el cansancio. Coahuila, desde hace años, vive sumergido en una pesadilla de crueldad animal sistemática.

No nos engañemos, la lista del horror en la entidad es larga, macabra y perfectamente documentada. Para quienes tienen memoria corta, vale la pena despolvar los nombres de las víctimas de esta brutalidad que ha saltado, una y otra vez, a los titulares nacionales. Si, nacionales. ¿Qué está pasando en Coahuila? Tantos hechos de crueldad animal que han saltado a los medios nacionales e internacionales en menos de siete años, aquí la cuenta:

Comencemos con el sádico, que inauguró esta nueva hola de horror en tiempos de la redes sociales, nos referimos al ataque en Piedras Negras por Gerardo Humberto Herrera Escobedo (Enero de 2019): Ocurrido en la calle Napoleón Gómez Sada, donde el sujeto, por diversión durante una borrachera, llamó a dos perros y acuchilló brutalmente a uno de ellos mientras era grabado por un cómplice que reía. Tras la agresión, el sujeto regresó a tomar su bebida diciendo enfrente de la cámara "No se murió", mientras la víctima se desangraba entre gemidos

Perrito "Ghost" (Enero de 2022): Acuchillado en Ramos Arizpe por un vecino a quien simplemente le molestó su presencia.

El cachorro de oso de Castaños (Agosto de 2022): Asesinado y ahorcado brutalmente por pobladores en presencia y con la complicidad explícita de policías municipales que debieron haber protegido a la fauna silvestre.

El psicopata León Guerrero Ayala. (Entre 2022 y 2026): Un caso grotesco donde el individuo compraba cachorros o los adoptaba para torturarlos hasta la muerte, todo ello nuevamente en Saltillo. Su casa fue vandalizada y hace unas semanas fue atrapado en Jalisco y vinculado a proceso.

Los bomberos psicópatas de Saltillo (Abril de 2023): Los bomberos identificados como Jonathan Ruiz, José Manuel Armendariz, Miguel Arturo Dominguez (el que grabó la tortura de muerte), bajo la orden de Obed Muñoz, utilizaron herramientas de rescate como hachas para torturar y masacrar animales indefensos a un lado de las instalaciones de la estación, en un caso agravado porque las muertes fueron realizadas con equipo donado al escueadrón.

Envenenaciones masivas impunes (en San Antonio de las Alazanas a lo largo de 2023 y 2024): Oleadas sistemáticas de envenenamiento a perritos, denunciadas por los vecinos sin que exista un solo culpable tras las rejas.

Perrita que dio a luz y fue quemada viva a una fogata (Enero 2025). En el ejido El Coyote, en Matamoros, Coahuila. Una vecina incluso sufrió quemaduras al intentar salvarla, pero ya había perdido la vida.

El operativo de Parras (Mayo 2025) Oficiales de la “patrulla ambiental” de Coahuila golpearon y arrastraron brutalmente a perros durante un operativo de captura con imágenes que provocaron indignación nacional.

Perrito al que le mutilaron una pata (Febrero 2026). Ocurrió en la colonia El Tanquecito, de Saltillo, después de los hechos fue encontrado desangrándose afuera de un domicilio en la prolongación Pedro Ampudia. No se detuvo al responsable.

No, no es coincidencia que Coahuila ocupe con tanta frecuencia las ocho columnas de los diarios nacionales por su ensañamiento contra los animales. Cuando los hechos se repiten con esta constancia, no estamos ante casos de locura individual, sino ante una falla estructural del Estado remarcada por la incompetencia de sus autoridades y cabezas de gobierno.

Hay que decirlo con todas sus letras y con la claridad que exige el oficio, a los gobiernos en el Estado no les ha interesado impulsar una sola campaña seria, profunda y permanente de sensibilización hacia los animales. El bienestar animal ha sido siempre un tema menor, de quinta categoría, un adorno para los discursos políticamente correctos que nunca se ha traducido en presupuestos de buen nivel ni en educación ciudadana.

Hoy, el gobernador Manolo Jiménez Salinas, quien asumió el cargo el 1 de diciembre de 2023, ya ha tenido bastante tiempo para instaurar una campaña en este tema a nivel estatal que su antecesor y ex jefe, Miguel Ángel Riquelme, jamás hizo. Ante un problema de tal magnitud, donde todos los ojos miran hacia su Estado, su administración estatal encabeza un compromiso que no puede quedarse en tibiezas ni en boletines de prensa. La exigencia social es tajante: la asesina de Rocky debe purgar la pena máxima de seis años de prisión estipulada en el código penal.

No hay espacio para amparos acomodaticios por intereses de compadrazgo político, ni acuerdos reparatorios de pacotilla, ni perdones domicialirios por disculpas como el famoso “No me di cuenta”. Se requiere una condena ejemplar que mande un mensaje contundente de cero tolerancia.

Coahuila, el Estado que gobierna Manolo Jiménez Salinas, ha cruzado una frontera peligrosa. El mote de "Capital de la crueldad animal en México" le empieza a quedar chico; si las autoridades no actúan con la mano dura de la ley y con educación de fondo, el Estado no solo será la vergüenza nacional, sino que Coahuila se posicionará, con justa razón, como la Capital de la crueldad animal en el mundo… y su gobernador como su representante… su representante internacional

La moneda está en el aire, el mundo está cambiando, el pensamiento de la nueva generación se impone. Los animales, a diferencia de la visión agropecuaria del siglo XIX, están dejando de ser percibidos como herramientas, insumos, cosas utilitarias, incluso espectáculo cruel o mal llamado deporte, como la cacería. Los miles de coahuilenses que han protestado por el nuevo hecho de Rocky son la mejor señal de un estado que vive dividido entre el rezago arcaico y las nuevas ideas, pero hace falta el ejemplo, el señor Jiménez Salinas tendrá la última palabra, porque el tiempo y la paciencia de la sociedad ya se agotaron.

homerobazanuniversal@gmail.com

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