Este martes hubo unión entre todos los diputados federales. En San Lázaro se alzó la voz, clamaron justicia para las mujeres y niñas asesinadas en el país, y exigieron solidaridad al presidente Andrés Manuel López Obrador.
Fátima, la niña de 7 años asesinada, unió a las fuerzas políticas y, con justa razón, las diputadas mostraron indignación.
Pero la bancada del PAN hizo una de las protestas más representativas al fijar su posición. Martha Elena García subió acompañada de sus compañeros a la máxima tribuna y colocó un par de zapatos rojos sobre el atril y dijo:

“México está viviendo una ola de feminicidios nunca antes vista. Hemos sido testigos de casos aberrantes que nos han indignado en las últimas semanas. Indignante el caso de Ingrid Escamilla, indignante el asesinato el pasado domingo de la artista plástica y defensora de los derechos de las mujeres, Isabel Cabanillas. Infame lo que le hicieron a la niña Fátima”.
Mientras sus compañeras se despojaban de sus zapatillas, zapatos y tenis rojos en la parte baja de la tribuna, otros dos de sus colegas de bancada colocaban un gran moño rojo sobre la plataforma en señal de luto. Además, muchas de las diputadas panistas portaban una mascada morada en el cuello y en la mano derecha.
La petista Claudia Angélica Domínguez fue otra política que culpó al neoliberalismo como el responsable de los feminicidios y se lanzó contra los gobiernos del PAN y el PRI. “Como madre quiero gritar que estoy harta de esta formación neoliberalista en la que todo tiene precio y la riqueza es lo que más se atesora.
“No, señor, porque despertamos con la pesadilla de que los cuerpos de nuestras hijas e hijos y mujeres tienen precio: ¿Un millón 500 mil pesos por una niña? ¿Un millón 500 mil o 2 millones por sus órganos? (…) Y ustedes me caen más gordos, porque se la pasan sacando raja política de una tragedia”, dijo.
Otro grupo de panistas sacó una gran pancarta con la leyenda: “Señor Presidente, la inacción y la indolencia también matan”, esto mientras hablaba la perredista Guadalupe Almaguer y exclamaba: “México es un Estado feminicida”. Sus compañeras de bancada portaban playeras con la leyenda: “#EstamosEncabronadas”.
“Fátima significa única y, sin embargo, nosotros perdimos la cuenta de cuántas veces hemos subido a esta misma tribuna a hacer lo mismo que hoy estamos haciendo: condenar y rechazar enérgicamente los feminicidios”, dijo Martha Tagle (MC).
“Por Fátima, Ingrid, Raquel, Abril, Isabel, por las asesinadas de Ciudad Juárez, del Estado de México, por todas”, dijo Wendy Briceño (Morena). Ayer, sí, fue el día en que la tragedia unió, por unos instantes, a la clase política.
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