Luis Ángel Gabriel Jiménez Iturbide, de 11 años, lo tiene más claro que el agua: su secreto para ser un crack en matemáticas no es su talento, sino que su esfuerzo, disciplina y constancia son los que le han resultado.
Su recompensa: participar en la Competencia Internacional de Matemáticas (IMC, por sus siglas en inglés), en Sudáfrica; su meta: regresar a su país con una medalla de plata o de oro.
“Me siento muy feliz y entusiasmado porque me esforcé realmente. Yo quiero representar y traer una medalla para mi país. Me voy a esforzar y voy a sacar medallas de plata y de oro. Sé que va a estar muy complicado, pero voy a seguir esforzándome y, en algún momento, voy a llegar a un nivel [alto]”.

Desde su casa, en Tabasco, Luis Ángel cuenta a EL UNIVERSAL que estudia sexto grado de primaria. Como a muchos otros niños, le gustan los videojuegos y practicar deportes, pero su pasión son las matemáticas y las estudia por cuatro horas al día, dependiendo de la tarea que le dejen en la escuela.
Su sueño, platica, es dedicarse a la ciencia y ayudar a encontrar una cura o un tratamiento para alguna enfermedad que exista en el futuro y que afecte a personas.
“No sólo me gustan las ciencias de las matemáticas, sino el cuerpo humano y la robótica. Me imagino como un científico y pasar a la historia. Quiero inventar una medicina que ayude a [combatir] una enfermedad, crear una cura para una enfermedad que en ese momento [se padezca] y hacer un invento”.
Lo que le encanta de las matemáticas, dice, es que le representan retos a su inteligencia, los cuales ha enfrentado desde los cuatro años, cuando sus papás se dieron cuenta de que se le daban muy bien.
Cuando se enteró de que por falta de recursos su participación estaba en riesgo se sintió decepcionado. “Estaba frustrado. Cuando nos enteramos de que sí íbamos a poder ir, me sentí feliz y alegre de poder demostrar todo el intelecto. Me gustaría decirle [a Guillermo del Toro] que es una gran persona”.
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