Las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y de Salud de la Cámara de Dipurados aprobaron por mayoría el dictamen para dar rango constitucional a los programas sociales de pensión universal a adultos mayores, becas a personas con discapacidad y salud universal.
El aval se dio en poco más de una hora, sin cambiar una coma al pre dictamen que fue conocido a mediados de febrero, pese a que durante dos días hubo sesiones de Parlamento Abierto para conocer las opiniones de los expertos sobre la viabilidad de las enmiendas.
Un buen número de ellos, incluso afines a Morena, consideraron que la propuesta de enmienda limitará derechos e incluso es regresiva. Otros cuestionaron que no se incorporen derechos sociales a la Constitución sino programas sociales, mismos que deberían incluirse en leyes y con reglas de operación claras.

Algunos más cuestionaron que se incorporen programas sin que esté garantizada su viabilidad financiera, lo que los hará inviables.
Esto porque según el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas del órgano legislativo la incorporación de todos esos programas implicará un costo presupuestal de 543 mil 478 millones de pesos y, según se prevé en un transitorio, no podrán reducirse.
En la discusión, encabezada por la diputada Aleida Alavez, de Morena, presidenta de la Comisión de Puntos Constitucionales, Martha Tagle, de Movimiento Ciudadano, destacó que no está garantizada la universalidad.
Por ejemplo, el apoyo para discapacidad sólo será para menores de edad, en pobreza o indígenas, de ahí que los beneficiarios de esas becas serán pocos, como plantearon en el Parlamento Abierto las expertas Lídice Rincón Gallardo y Katia D´Artigues.
Estas personas “no tendrán garantías de acceso a educación y trabajo que son las que les permitirían salir de la vulnerabilidad” dijo.
“Ninguna de las aportaciones del parlamento están en el dictamen” destaco Maiela López, de MC, por lo que ambas votaron en abstención.
María Alemán del PRI lamentó que no se haya consultado a las poblaciones indígenas como marcan los tratados internacionales. El PAN, que votó en contra, dejó el debate para el pleno.
El diputado de Morena, Javier Hidalgo, destacó el avance que representará hacer del Instituto de Salud para el Bienestar una política transexenal, al igual que una pensión mensual no contributiva para adultos mayores de edad.
La votación fue, de 21 votos en pro, 2 en contra y 3 abstenciones (del PRI y Movimiento Ciudadano) en la Comisión de Puntos Constitucionales y en la de Salud 17 votos en pro, 2 en contra y 5 abstenciones. En total fueron 38 votos en pro, de Morena, PT, PES y PVEM, 4 en contra del PAN y 8 abstenciones de PRI, PRD y MC.
Durante la rápida discusión en comisiones, la diputada Aleida Alavez, destacó que aunque el documento se haya avalado, en la discusión en el pleno de la Cámara de Diputados, el próximo martes, Morena presentará reservas para hacer cambios.
Entre ellos destacó que se incluirá como beneficiarios del sistema de salud “a mexicanos y no mexicanos”, que la pensión universal para adultos mayores sea a partir de los de 65 en población indígena y de 68 en zonas urbanas.
“No está cerrado el dictamen… se podrá corregir y mejorar para atender varias de las observaciones” recibidas en el parlamento abierto.
El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Mario Delgado, destacó que con la reforma se cumplirá una oferta de campaña. En el debate “fuera máscaras se va a ver la derecha conservadora que no le gusta este tipo de reformas”.
En conferencia dijo que Morena hará “precisiones” en el pleno, para que “quede muy claro que se va a garantizar un servicio de atención a la salud a todos los que no tienen acceso a la seguridad social gratuito. Está clara la redacción, pero no queremos dejar lugar a dudas”.
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