Entre sonrisas de nerviosismo y entusiasmo, estudiantes del CCH Sur de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) regresaron a clases presenciales para el semestre 2026-2, luego de permanecer más de cuatro meses en línea tras el asesinato de Jesús Israel, de 16 años, perpetrado por Lex Ashton en el interior del plantel.
Desde antes de las 07:00 horas, los alumnos comenzaron a concentrarse a las afueras del plantel con euforia y expectación por reencontrarse con sus amigos, convivir con sus nuevos compañeros, retomar sus actividades académicas y conocer la infraestructura de seguridad adoptada en el plantel.
Con gran ánimo, pasos apresurados, risas y abrazos, los jóvenes se mostraron emocionados por retomar la presencialidad, pues contaron que las clases en línea resultaron más pesadas por la cantidad de tareas y trabajos asignados por los profesores.

Con respecto a la infraestructura de seguridad instalada en el plantel, reconocieron que ésta los hace sentir más seguros; sin embargo, sostuvieron que aún existen deficiencias que se deben reforzar, como desarrollar programas que atiendan la salud mental de la comunidad estudiantil.
Además, demandaron a las autoridades universitarias que den seguimiento a las nuevas medidas de seguridad adoptadas, que escuchen a los estudiantes y que no esperen a que suceda una tragedia como la ocurrida el pasado mes de septiembre.
Luna, estudiante de cuarto semestre, se dijo contenta por volver a las aulas, pero consideró que las autoridades “llegaron a una exageración en cuestión de seguridad, porque hay otros factores que no tienen que ver con detectores de metales o similares”.
Afirmó que el apoyo sicológico en el plantel era nulo y se tienen que desplegar programas de atención de la salud mental, “porque yo intenté pedir una cita a principios de segundo semestre y hasta la fecha no me han dicho nada”.
Por ello, llamó a las autoridades a poner más atención en temas de salud mental y necesidades de los estudiantes, así como en la capacitación del personal académico.
Caleb, estudiante de cuarto semestre, contó que aún se siente triste por la muerte de su compañero Jesús Israel, “aunque ya lo asimilé, pero todavía ando en luto, porque fue muy duro”.
Externó que se encuentra a la expectativa del funcionamiento de la infraestructura y el personal de seguridad del plantel, “porque antes se hacían tontos y te daban mucha libertad”.
Lilia, estudiante de segundo semestre, confesó que aunque se siente nerviosa está más segura por la instalación de los controles de acceso, “pero deben estar más vigilados, porque cuando entré había muchas personas, pero sé que lo van a dejar de hacer”.
Karely, estudiante de cuarto semestre, narró que se encuentra feliz, “porque en línea no me acoplaba nada. A los profesores les valía, nada más mandaban trabajo y algunos ni siquiera daban clases y no calificaban bien”.
María José, de cuarto semestre, dijo que le emocionaba el retorno a las aulas “porque ya extrañaba venir. Es diferente la modalidad en línea y no me acostumbré porque las tareas eran demasiadas y los profesores nos cargaban”.
Según la Dirección General del Colegio de Ciencias y Humanidades, encabezada por Benjamín Barajas Sánchez, tras el incidente en el plantel se implementó un proyecto integral de fortalecimiento de la seguridad y de mejora de las condiciones de convivencia, sustentado en cuatro ejes principales: infraestructura, apoyo sicoemocional, seguridad y protocolos, y comunicación con la comunidad.
Explicó que en materia de infraestructura se fortaleció la seguridad mediante la implementación de controles de acceso, la ampliación del circuito cerrado de televisión (CCTV), la optimización del sistema de iluminación y la instalación de mecanismos de atención a emergencias, entre otras medidas.
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