Desde que el Covid-19 llegó a México, el presidente Andrés Manuel López Obrador y su gabinete han asegurado al menos en siete ocasiones que el país ha sido ejemplo mundial del manejo de la pandemia y que le ha ido mejor que a otras naciones.

Sin embargo, los 2 millones 84 mil 128 contagios y las 185 mil 257 defunciones, sin contar el exceso de mortalidad, contradicen sus declaraciones; incluso la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó por el comportamiento de la pandemia en la República mexicana.

Los datos proporcionados por la Secretaría de Salud (Ssa) indican que, en promedio, cada día 5 mil 725 ciudadanos contraen el SARS-CoV-2, y las más de 185 mil defunciones han triplicado el escenario “catastrófico” que proyectó Hugo López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud. Entre las 20 naciones más afectadas por el coronavirus, México tiene la mayor letalidad, de acuerdo con la Universidad Johns Hopkins.

Hasta la segunda semana de febrero reportó 8.7 fallecimientos por cada 100 pacientes Covid; le siguen Perú, con 3.6 muertes por cada 100 contagios; Italia, con 3.5; Sudáfrica, 3.2, y Reino Unido, 2.9 decesos. Sin embargo, a inicios de la pandemia, el presidente López Obrador aseguró que México tenía una ventaja frente a otros países ante la emergencia sanitaria, porque su población era joven.

“Nos ayuda que México tiene una población con un promedio de edad de 28 años, eso nos ayuda. En otros países traen promedios de edad, por mencionar Italia, España, Estados Unidos, de más de 40 años, entonces tenemos una población más resistente frente a una epidemia que afecta más a los adultos mayores”, aseveró el titular del Ejecutivo el 30 de marzo de 2020, pero el tiempo no le dio la razón.

Casi un mes después, el 26 de abril, el Mandatario dijo: “Vamos bien, porque se ha podido domar la pandemia, en vez de que se disparara como ha sucedido desgraciadamente en otras partes”.

Como antesala del primer pico epidémico, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) dio a conocer que México fue el último lugar en el número de pruebas aplicadas para identificar el Covid-19 entre los 36 países que la integran. Mientras la media era de 22 test por cada mil, en la República apenas se aplicaron 0.4.

El 1 de junio se implementó la nueva normalidad a partir de un semáforo epidemiológico y el país sumaba 93 mil 435 casos y 10 mil 167 muertes por coronavirus. Ante el desconfinamiento, la OMS alertó al gobierno de López Obrador que descuidar las medidas de sana distancia podrían derivar en un repunte de contagios.

“La reapertura a ciegas, sin tener en cuenta los datos, podrían llevar a situaciones que nadie quiere. Entendemos totalmente la presión que sufren algunos gobiernos, pero reabrir en momentos de intensa transmisión comunitaria lleva a difíciles situaciones que pueden afectar a todo un país”, señaló el director ejecutivo de la OMS para Emergencias Sanitarias, Mike Ryan.

No pasaron ni 30 días y el mismo funcionario de la organización afirmó que la escala de la pandemia estaba subestimada y poco reconocida en México. Mike Ryan argumentó que esto se debía al poco número de pruebas realizadas en el país.

“Los test son limitados, con tres por cada 100 mil personas por día, en comparación con más de 150 por cada 100 mil personas en Estados Unidos”, refirió. Pero aun así la estrategia gubernamental no cambió.

Cuando en agosto se alcanzaron las 50 mil defunciones por Covid-19, el presidente López Obrador mostró enojo por las comparaciones con otros países como Italia y Francia, puesto que los superó en términos absolutos. Aseguró que no se podían comparar debido al número de población de cada país.

Desde entonces, enfatizó que a México no le había ido tan mal como a Estados Unidos: “Nos duele mucho, pero si nos vamos a resultados, yo les diría que en el continente americano estamos en el quinto lugar en fallecimientos, de acuerdo con la población en Estados Unidos, Brasil, Chile y Perú, [a los que] les ha ido más mal”, insistió el Mandatario.

A la fecha, México es el tercer país con más defunciones por Covid-19 en números absolutos, al contabilizar 185 mil 257 decesos; el segundo puesto lo tiene Brasil, con 254 mil 221, y Estados Unidos, con 511 mil 994.

Aun con este panorama, el presidente López Obrador afirmó que México tenía menor exceso de muertes por Covid-19 en comparación con España, pero los datos indicaron lo contrario.

Para el 20 de noviembre de 2020 Perú lideraba la lista con un exceso de 2 mil 479 defunciones por cada millón de habitantes; seguido por Ecuador, con 2 mil 3, y México reportó un excedente de mil 610; España tenía el cuarto lugar, con mil 225.

En las más recientes actualizaciones, España reportó un exceso de 68 mil muertes por encima de las esperadas para 2020, mientras que México registró un excedente de 326 mil 609 defunciones.

También en noviembre, la Organización Mundial de la Salud de nuevo alertó a México por el manejo de la pandemia ante el incremento de contagios. “El ritmo del aumento de casos y muertes de Covid-19 en México es muy preocupante, tanto muertes y contagios se dobló entre la semana del 12 de octubre y la del 20 de noviembre, y esto muestra que México está en mal estado”, dijo Tedros Adhanom Ghebreyesus, director General de la OMS.

Para acabar 2020, con el arribo del primer cargamento de vacunas contra el coronavirus de parte de la farmacéutica estadounidense Pfizer, el Presidente, así como Jorge Alcocer Varela, titular de la Secretaría de Salud, y el canciller Marcelo Ebrard Casaubon, celebraron que México se convertía en el primer país de Latinoamérica en acceder a las dosis anti-Covid.

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