Julio Scherer Ibarra, revela que a mitad de su sexenio, el expresidente Andrés Manuel López Obrador tomó la decisión de “radicalizarse”, lo que lo orilló a renunciar a la Consejería Jurídica de la Presidencia de la República, al no haber margen para su actuación ante distintos actores políticos.
Scherer Ibarra comentó varios pasajes de su libro “Ni venganza ni perdón”, en el programa de televisión "Todo Personal" en adn40, junto a Jorge Fernández Meléndez, periodista con el que escribió la obra.
“Este libro surge de muchas conversaciones con Jorge acerca de platicar las historias que se dieron en el gobierno, pero generar una historia completa de lo que fue la relación del presidente López Obrador y un servidor, relación que empieza en 1997, que tiene muchas historias acumuladas, pero que en los últimos tres años reúne no solo historias sino personajes que son importantes para la vida nacional y pensamos, porque lo pensamos juntos Jorge y yo, que todos los funcionarios públicos debíamos de dejar un testimonio acerca de lo que fue nuestro paso por la administración pública”, señaló.

Julio Scherer asegura que pese a su distanciamiento con López Obrador no se siente traicionado por el expresidente.
“Cuando alguien sale de su esfera personalísima es muy difícil reencontrarlo, pero eso no hace que el que está fuera, que en este caso soy yo, siga queriéndolo y respetándolo mucho”, apuntó.
Reveló que cuando le presentó su renuncia, el exmandatario le ofreció ser secretario del Trabajo, cargo que rechazó. “Sé ministro (de la Suprema Corte)”, le propuso, pero le respondió que eso era completamente imposible.
“Eso no era legalmente posible, o sea, tenía que haber una vacante en la Corte para que alguien lo pudiera ocupar, pero desde el Ejecutivo era imposible transitar al Judicial, o sea, no se puede dar un brinco de un lado para otro”, explicó Scherer.
“Cuando el presidente decide radicalizarse, decide cerrarse, incluso lo comenta en un gabinete, yo pierdo capacidad de acción, pierdo capacidad de operación, y, entonces, le explico al presidente que yo ya me tengo que ir y que no tiene sentido que esté ahí, y que me quiero regresar a mi trabajo, a mi despacho, a hacer lo que sé hacer, a ser abogado y trabajar con mis asuntos. El presidente me escucha, primero piensa que no es factible lo que yo estoy pensando, que no voy a renunciar. Después me ofrece ya de una manera más seria que me vaya a la secretaría del trabajo como secretario, le digo que no, que yo no quiero secretario ni quiero ser gobernador”.
Sobre el exfiscal Alejandro Gertz Manero, recalca en su libro que utilizó el poder para beneficio personal y narra el origen de su enfrentamiento con el entonces poderoso funcionario.
“Cuando él me pide que hagamos nugatorio la posibilidad de amparo de su cuñada, que tenía 92 años en ese entonces, y de la hija de su cuñada, y yo le digo que no. Que es el caso de Alejandra Cuevas. El doctor piensa que es un asunto personal mío, que quiero defender a la señora, y no, no quería defender a la señora, simplemente era algo que no podía hacer porque éticamente no es correcto hacerlo. De ahí tenemos una conversación, regresando yo de Europa con mi mujer, y el doctor dice que yo he iniciado una campaña para desprestigiarlo, cosa totalmente falsa. ¿Qué tendría necesidad yo de enfrentarme a un funcionario que tiene la procuraduría a su cargo?”.
Julio Scherer afirmó que el poder transforma a todos los individuos, y López Obrador hasta el último día de su gobierno siguió siendo un líder, “pero un líder empoderado a partir de la sociedad, es muy distinto que un líder en el gobierno, y es muy difícil que no haya una transformación profunda del individuo, entonces tengo la impresión de que Andrés Manuel no cambia como político, cambia como persona, el poder es muy duro para que las personas tengamos un acercamiento pleno a él. Andrés Manuel creo que en sus 20 años de peregrinar por el país, siempre estuvo acompañando a la gente y eso genera mucho poder, pero el poder crudo, el poder del Estado, es mucho más complejo que el poder que te otorga la sociedad, un hombre de poder siempre, siempre se transforma de alguna forma”, subrayó.
Aclaró que quedó muy satisfecho con el libro que escribió y que acaba de salir a la venta, pero aseguró que quedaron muchísimas historias en el tintero. “Nos falta mucho por contar, nos falta mucho por decir”, concluyó.
pjm/rmlgv
sin interrupciones.
sin límites.