V. S. Naipaul. El escritor del desarraigo

12/08/2018
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01:29
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Agencias
 V. S. Naipaul. El escritor del desarraigo
Polémico. El escritor V.S. Naipaul, en una imagen de 2001, año en que recibió el Nobel de Literatura. Su familia informó ayer de su muerte. (AP)

V. S. Naipaul. El escritor del desarraigo

12/08/2018
01:29
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Londres.— El escritor británico V.S. Naipaul, ganador en 2001 del Premio Nobel de Literatura, murió a los 85 años, informó ayer la familia en un comunicado.

Naipaul, cuyas obras giraban en torno al colonialismo y el exilio, murió en paz en su vivienda de Londres, confirmó su mujer, Lady Naipaul.

“Era un gigante en todo lo que logró y murió rodeado de aquellos que lo amaron, después de una vida llena de creatividad y logros maravillosos”, señaló su esposa.

Naipaul, de origen indio y nacido en la isla caribeña de Trinidad y Tobago en 1932, también ganó el premio Booker en 1971 por su novela En un Estado libre y fue nombrado caballero por la reina Isabel en 1990. A los 18 años consiguió una beca que le permitió estudiar en Oxford, donde conoció a su primera mujer, Patricia Hale, con la que estuvo casado hasta que ella falleció, en 1996.

Naipaul comenzó a escribir novelas después de trabajar unos años como periodista para medios británicos. Las primeras obras transcurrían en Trinidad y Tobago, aunque luego exploró África, Asia y Latinoamérica.

En Una zona de oscuridad (1964) analizó las condiciones de vida en India, la tierra de sus antepasados. En Among The Believers: An Islamic Journey (Entre los Creyentes: Un Viaje Islámico, de 1981) fue crítico con el Islam y en la novela Un recodo en el río (1979) describió el caos y la tiranía que vivían los Estados africanos tras su independencia.

Una de sus obras más conocidas es la novela Una casa para el señor Biswas, de 1961, que cuenta la tragicómica historia de búsqueda de independencia e identidad de un indio que vive en Trinidad.

Gran parte de su escritura se basa en lo que llamó la falta de raíces: su descontento con la pobreza cultural y espiritual de Trinidad, su distanciamiento de India y su incapacidad en Inglaterra de vincularse con los “valores tradicionales de una antigua potencia colonial”. Sus críticos cuestionaron que viera el mundo desde una perspectiva colonialista.

También indignó a muchos al negar la idealización romántica de los países en vías de desarrollo y acusarles de la pobreza y miseria en que estos viven. Naipaul decidió no volver a la isla tropical en la que nació. Para él, Trinidad era sinónimo de subdesarrollo y falta de perspectivas.

También provocó el enojo de musulmanes como el escritor Salman Rushdie al asegurar que en países como India, que no son árabes, el islam provocó más daños que el colonialismo.

La primera frase de Un recodo en el río, “el mundo es así”, sirve también de título para una biografía autorizada sobre él escrita por el británico Patrick French. En ella aparecen capítulos de la vida de Naipaul que no dicen mucho en su favor. Como por ejemplo la forma en que trató a Hale, a quien de acuerdo con el texto dejó de lado, humilló y traicionó durante décadas. Hale murió de cáncer en 1996 y Naipaul asumió que parte de la culpa fue suya.

En 2001, cuando fue galardonado con el Nobel, aseguró que fue “un gran reconocimiento para Reino Unido, mi hogar, y para India, el país de mis antepasados”. Ni una palabra de Trinidad y Tobago. En sus últimas obras, como las novelas Media vida (2001), o Semillas mágicas (2004) Naipaul retomó el tema de la identidad y el desarraigo.

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