Bruselas.— Las necesidades humanitarias de miles de niños en movimiento en México y varios países de continuaron exacerbándose durante el primer semestre del presente año, afirma en un reporte el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia ().

Asegura que la situación de vulnerabilidad en la que se encuentran estos infantes no sólo se está viendo afectada por la violencia armada, el desplazamiento forzado y los abusos asociados por la falta de protección, también por los cambios en las y de asilo.

“Las necesidades humanitarias siguen evolucionando a medida que los patrones migratorios se orientan hacia un número cada vez mayor de retornos y estancias prolongadas en los países de tránsito y de destino, mientras que la violencia armada sigue exponiendo a los niños y niñas al reclutamiento, el desplazamiento, la explotación y otros riesgos de protección”.

El organismo de la ONU estima que 11.3 millones de personas, de las cuales unos 3.9 millones son niños, están necesitadas de ayuda humanitaria en la región por motivos de migración y violencia armada. La alerta aparece en un informe en el que UNICEF examina la situación humanitaria de los niños en movimiento en América Latina y el Caribe entre enero y junio del presente año.

El reporte sostiene que, si bien hay una disminución de los flujos migratorios hacia el norte, las necesidades humanitarias, de protección y acceso a los servicios esenciales se han reorientado ante el aumento de los retornos, los movimientos inversos y el incremento del número de personas que permanecen en los países de destino y de tránsito, al igual que el tiempo de estadía.

“Los resultados del seguimiento de los movimientos mixtos indican que las personas en movimiento siguen enfrentándose a importantes riesgos en materia de protección, entre ellos el acceso limitado a la documentación, la atención sanitaria, la educación, un alojamiento seguro y medios de subsistencia, así como a un mayor riesgo de separación familiar, explotación, trata y violencia de género (...) La violencia armada también siguió siendo un factor determinante de las necesidades humanitarias en varios países”.

En concreto, sostiene que en México, Costa Rica, Ecuador, Guatemala y Honduras, los niños y adolescentes siguieron enfrentándose a un mayor riesgo de reclutamiento, explotación, desplazamiento forzoso, separación familiar, angustia sicosocial y obstáculos para acceder a la educación, la salud, la protección infantil, el agua, el saneamiento, la higiene y otros servicios esenciales.

“Los riesgos relacionados con el clima, como las sequías y las inundaciones, agravaron aún más las necesidades humanitarias en varios países al aumentar la inseguridad alimentaria, reducir el acceso al agua potable y a los medios de subsistencia, y agravar los riesgos de protección para las poblaciones vulnerables, incluidas las familias migrantes y desplazadas”.

Indica que, para responder al desafío regional, UNICEF necesita 106 millones de dólares, de los cuales 50.9 millones han sido puestos a disposición por los donantes. Detalla que el persistente déficit limita el alcance de la asistencia humanitaria en toda la región.

El balance sobre la situación en México señala que el país sigue enfrentando importantes necesidades de protección infantil asociadas a la migración, el desplazamiento interno y la violencia. De acuerdo con los datos más recientes, 155 mil extranjeros se encuentran en situación migratoria irregular, incluyendo más de 15 mil niños y adolescentes. A este universo se suman 155 mil 730 mexicanos que fueron retornados de EU, entre ellos cerca de 8 mil niños y adolescentes, 70% viajaba sin acompañante. “Los niños en situación de movilidad y los desplazados internos se enfrentan a mayores riesgos de violencia, explotación, trata, separación familiar, institucionalización prolongada y sufrimiento sicosocial”, indica.

“Las necesidades de protección siguen siendo significativas debido a la escasez de espacios de acogida seguros, la insuficiencia de alternativas de cuidado en entornos familiares, las limitaciones en la gestión de casos y los mecanismos de seguimiento, así como el acceso restringido a servicios de salud mental y apoyo sicosocial”.

Igualmente, continúa impactando la “persistente” violencia armada e interpersonal, como homicidios, lesiones y violación sexual, entre otros.

El reporte indica que el homicidio continúa siendo la principal causa de muerte entre los adolescentes varones de 15 a 17 años, con tasas significativamente superiores a la media nacional en varios estados, como es el caso de Colima, Guanajuato y Michoacán.

“Los niños (...) estuvieron expuestos a riesgos como homicidios con armas de fuego, desaparición forzada, reclutamiento por parte de grupos criminales y violencia de género, mientras que más de 2 millones de niños requieren servicios de protección”. Las expulsiones desde México han seguido su curso. Hasta junio fueron repatriadas a Guatemala 31 mil 780 personas procedentes de EU y México, entre ellas 442 niñas y niños. “Durante el primer semestre de 2026, los movimientos de repatriación se mantuvieron, en líneas generales, en consonancia con años anteriores”, dice.

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