TLCAN: opción trilateral sí, pero sin imponer condiciones

Mientras Estados Unidos y Canadá están detenidos en las negociaciones para un acuerdo comercial, México se ve en un escenario en el que podría optar entre dos pactos bilaterales en lugar de uno a tres partes. ¿Qué retos implican las opciones para México?; expertos temen cláusulas que afecten la integración
TLCAN: opción trilateral sí, pero sin imponer condiciones
Los negociadores de México, Canadá y Estados Unidos, Ildefonso Guajardo, Chrystia Freeland y Robert Lighthizer, en una imagen del 5 de marzo pasado. (REUTERS. ARCHIVO)
30/09/2018
03:35
Ivette Saldaña
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Para los productores de Canadá, Estados Unidos (EU) y México, la mejor alternativa será mantener el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y evitar que se haga una plataforma trilateral con dos acuerdos bilaterales en su interior, coincidieron especialistas.

El ex subsecretario de comercio exterior de la Secretaría de Economía y actual asesor del Consejo Nacional Agropecuario, Francisco de Rosenzweig, y el presidente de Fomento Industrial de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), Juan Manuel Chaparro, coincidieron en que lo mejor para la región de Norteamérica es tener un tratado con tres socios y no dividirlos en dos bilaterales.

“Un escenario ideal es que el TLCAN siga vigente porque es una plataforma que nos ha permitido construir una región que es la más competitiva en materia de cadenas de proveeduría”, pero aún si entra en vigor uno nuevo es bueno para la competitividad de la región siempre y cuando sea trilateral, expuso De Rosenzweig.

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Sin embargo, consideró que debe cuidarse que no termine por ser una plataforma trilateral con una serie de anexos bilaterales “en donde la integración trilateral no sea efectiva sino que en realidad habláramos de acuerdos bilaterales dentro de una plataforma o caparazón”, porque se tendría una dificultad potencial para integrar las cadenas globales de valor.

El ex subsecretario expuso: “No debemos tener prisa para cerrar un acuerdo trilateral o un acuerdo que no sea igual de benéfico” que el actual. Aunque existen diferencias entre canadienses y estadounidenses, añadió que, en los últimos días no ha habido rudeza por parte del presidente Donald Trump contra Canadá, por lo que sí existen posibilidades reales de que lleguen a un consenso.

El viernes, el ministro de Economía de México, Ildefonso Guajardo, señaló que Canadá y EU podrían llegar a un consenso en las negociaciones en las siguientes 48 horas; esto es, este domingo, para alcanzar un acuerdo comercial trilateral.

De Rosenzweig consideró que mantenerlo trilateral permitiría tener una cadena de valor competitiva, un mercado unido y atractivo para los inversionistas. Los tres beneficios de tener un convenio comercial entre estos tres socios es que se “mantiene un mercado unido con miras a ser cada vez más competitivo; segundo, ayuda a proteger las exportaciones de México y Canadá al mercado norteamericano, y tercero, atrae inversiones a América del Norte”.

Por su parte, el presidente de Fomento Industrial de la Canacintra dijo: “Lo más recomendable es que los dos sigan siendo integrantes de este TLCAN junto con EU y así seguir manteniendo sus lazos potenciales de valor económico y además, fortalecerlos aún más”.

Chaparro explicó que en cualquier escenario, ya sea trilateral o bilateral, México y Canadá tendrán continuidad en sus relaciones comerciales; sin embargo la meta debe ser preservar la participación de los tres países para el fortalecimiento del potencial económico que tiene la región que conforman.

Sin embargo, comentó que el gobierno mexicano tuvo que otorgar “algunas concesiones” en diversos capítulos como en los aspectos laboral, técnico y comercial para poder seguir dentro del TLCAN, el cual, en su forma trilateral es la condición ideal para la región. No obstante, consideró que dicho acuerdo comercial no es imprescindible o único para México.

Un acuerdo trilateral reduce la incertidumbre hacia los inversionistas, al igual que evita, en cierta medida, la volatilidad cambiaría del peso mexicano ante el dólar; permite mantener las exportaciones agropecuarias mexicanas en condiciones favorables al eliminarse las posibles restricciones que EU quería imponer a México.

Además, permitirá al sector textil-confección penetrar aún más al mercado norteamericano con sus productos y da certeza a los proyectos de inversión. Aunque advirtió que si bien falta se incorpore Canadá, “por lo ya negociado hasta hoy con EU y México, se produce una certeza o mayor claridad”.

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