Estrasburgo. El Parlamento Europeo decidió suspender el proceso de ratificación del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Estados Unidos, debido a las últimas amenazas del presidente Donald Trump sobre Groenlandia, confirmaron este martes sus principales grupos políticos.
Existe un "acuerdo mayoritario" de los grupos políticos para congelar el acuerdo comercial alcanzado el año pasado por la UE y Estados Unidos, dijo a la prensa la presidenta del grupo S&D (socialdemócratas), Iratxe García Pérez.
El Parlamento tenía previsto someter a votación en las próximas semanas la eliminación de los aranceles sobre los productos industriales estadounidenses como parte del acuerdo.

La suspensión no echa por tierra el acuerdo, alcanzado en julio con Trump tras meses de intensas disputas que llevaron a Washington a imponer tarifas del 15% a los productos de la UE. Sin embargo, sí envía un fuerte mensaje de descontento a la Casa Blanca que, según los legisladores de la UE, inquietaría a las empresas estadounidenses.
"Es una palanca extremadamente poderosa; no creo que las empresas acepten renunciar al mercado europeo", declaró a los periodistas Valerie Hayer, presidenta del grupo centrista Renew.
Trump ha amenazado con imponer aranceles a seis países de la UE, entre ellos potencias como Francia y Alemania, por no aceptar su demanda de adquirir Groenlandia.
Los líderes de la UE celebrarán una cumbre de emergencia en Bruselas el jueves por la noche para tratar el tema.
El bloque está sopesando diferentes respuestas si Trump no da marcha atrás, entre ellas suspender el acuerdo comercial del año pasado e imponer a Estados Unidos aranceles por valor de 93 mil millones de euros.
El paquete de aranceles de represalia se acordó durante el enfrentamiento comercial entre la UE y Estados Unidos el año pasado, pero finalmente se suspendió hasta el 6 de febrero para evitar una guerra comercial total.
Francia se había manifestado a favor de suspender el acuerdo comercial con Estados Unidos. El ministro francés de Exteriores, Jean-Noël Barrot, dijo que "cuando Estados Unidos formula una propuesta que es inaceptable", su país dice "no".
"Francia no se somete a ningún chantaje y no se someterá nunca", subrayó en la sesión de control al gobierno ante la Asamblea Nacional. Barrot, que explicó que aunque su país tiene intención de seguir "cultivando sus relaciones históricas" con Estados Unidos, que tienen ya 250 años, también asume ahora decirle que no.
El presidente francés, Emmanuel Macron, presente en Davos para el Foro Económico Mundial instó además a sus socios de la Unión Europea a no dudar en aplicar el mecanismo anticoerción cuando "no somos respetados y no se respetan las reglas del juego" y abogó por mantener la "calma" y "no aceptar pasivamente la ley del más fuerte".
En su discurso, Macron, quien apareció con gafas de sol debido a un derrame en el ojo, señaló: "Europa tiene herramientas muy poderosas y debemos utilizarlas cuando no se nos respeta y cuando no se respetan las reglas del juego", continuó el presidente francés.
"Con Groenlandia, no hemos amenazado a nadie, hemos apoyado a un aliado, Dinamarca", subrayó. Y advirtió: "preferimos el respeto a los bullies"; "preferimos la ciencia a la política", "el diálogo a las amenazas" y "preferimos el Estado de derecho a la brutalidad".
El instrumento anticoerción de la UE, conocido informalmente como la "bazuca comercial", entró en vigor en 2023 para hacer frente a "una situación en la que un país tercero intenta presionar a la UE o a un Estado miembro para que tome una decisión determinada, aplicando o intentando aplicar medidas que afecten al comercio o la inversión".
El instrumento prevé que la Comisión Europea actúe de forma gradual para poner fin a la amenaza, primero entablando negociaciones con el país en cuestión y solo en último término se adoptarían represalias comerciales, que podrían incluir un amplio abanico de medidas.
mcc