La excanciller ecuatoriana María Fernanda Espinosa se suma a la lista de líderes que buscan dirigir la Organización de las Naciones Unidas (ONU) cuando concluya el periodo del actual secretario, António Guterres.
"La gran deuda que tiene la ONU en este momento es fortalecer una arquitectura de prevención de conflictos. La Carta de la ONU dice 'prevenir conflictos futuros, proteger a la humanidad de las amenazas de la guerra'. (...) Lo más importante es poder invertir en prevenir conflictos y no llegar siempre tarde", dijo Espinosa, propuesta por Antigua y Barbuda para liderar la ONU a partir del 1 de enero.
La ecuatoriana, quien presidenta de la Asamblea General entre 2018 y 2019 y ministra de Defensa (2012-2014) y canciller (2017-2018) de Ecuador durante los mandatos del expresidente Rafael Correa, afirmó que la eventual elección de una mujer para el cargo más alto de Naciones Unidas sería una cuestión de "justicia histórica".

"Hay quienes dicen que ya es hora" de que una mujer lidere la ONU, "y yo creo que es una cuestión de justicia histórica", dijo Espinosa a la AFP.
"Pero también creo que es un tema de mérito, de poner todo el conjunto de méritos, experiencia y conocimientos al servicio de las Naciones Unidas".
"No podemos dejar a la mitad de la población mundial fuera de esa posibilidad. Y creo que si realmente queremos cambio y transformación, ¿por qué no tener, luego de 80 años, a una mujer, y a la mujer adecuada, liderando la organización?", agregó.
También señaló la necesidad de tener "diferentes perspectivas" en tiempos peligrosos.
Mientras el mundo experimenta el recrudecimiento de guerras en la era posterior a la II Guerra Mundial, el actual proceso de selección se desarrolla en un contexto de crisis política y financiera, y acusaciones de inacción de la ONU.
En ese contexto, Espinosa, de 61 años, señala: "la ONU tiene que adaptarse a los tiempos que vivimos ahora. No al contrario".
Al mismo tiempo pidió reformas más ambiciosas que las anunciadas por Guterres.
La candidata propone la creación de un sistema de "alerta temprana" para detectar las señales de conflictos inminentes e intervenir antes de que estallen, tal y como expuso en su documento de "visión".
"Lo que necesitamos es una líder que se implique de lleno, que tenga mucha energía, que conozca el sistema y que sea capaz de actuar con rapidez para prevenir un conflicto", afirmó.
A pesar de los crecientes ataques al multilateralismo, Espinosa afirma que "la ONU es la única plataforma universal para abordar los desafíos comunes de la humanidad".
En un repaso por los últimos conflictos que han tensionado la escena global y el papel de la ONU, la candidata señala que el mundo se encuentra en un nuevo escenario "multipolar" que exige organización y reivindica el papel y la experiencia de Naciones Unidas.
Espinosa reconoce el papel mediador de países como Qatar y Egipto, claves en los esfuerzos para el alto el fuego entre Israel y Hamas, y el de Paquistán, entre Irán y Estados Unidos, pero apuesta porque la ONU tenga un papel más activo en la solución de conflictos.
"Lo que tiene que hacer la ONU es acompañar, decir: 'Aquí estoy, estoy disponible, soy parte de la solución' y no estar esperando afuera a ver si le abren la puerta", dijo a EFE.
En este sentido, urgió a la organización a ser parte de los esfuerzos para desbloquear el estrecho de Ormuz, pero también a asistir a los países que están sufriendo las consecuencias.
Consultada por la Junta de Paz para Gaza, creada a iniciativa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y que algunas voces en la ONU temen que pueda solapar los esfuerzos del Consejo de Seguridad, la candidata rechazó verlo como una competencia y apunta que más bien lo ve "como un complemento".
"La ONU no tiene que pensar que es el único que va a hacer magia para resolver los conflictos", comentó.
Espinosa dijo a EFE que América Latina debe afrontar una serie de problemas comunes "que están poniendo en riesgo su desarrollo" y, con especial mención a Venezuela, Haití y Cuba, instó a la región a sumar fuerzas y estar más presente.
"Venezuela es uno de esos países que está en un proceso de transición. Creo que América Latina tiene que estar más presente. Tenemos situaciones como la de Haití, que es realmente desgarradora y donde siento que América Latina también tiene que sumarse, apoyar, juntar esfuerzos, potenciar canales diplomáticos para apoyar una situación tan grave", afirmó.
Esta cooperación también la pide para Cuba, para que "tenga un futuro prometedor, derecho al desarrollo y que todos los ciudadanos cubanos vivan en paz y libres de necesidad". Sin embargo, evitó pronunciarse sobre las presiones de Trump a la isla.
En la carrera por suceder a Guterres, que todavía está abierta, también se encuentran el actual director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica, el argentino Rafael Grossi; el expresidente de Senegal Macky Sall; la expresidenta chilena Michelle Bachelet y la exministra de Vivienda de Costa Rica Rebeca Grynspan.
mcc