El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, advirtió que los ataques contra infraestructuras energéticas pueden tener "consecuencias incontrolables", después de que el inmenso yacimiento de gas SouthPars-North Dome fuera blanco de un ataque durante la guerra de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica.
"Esto complicará la situación y podría tener consecuencias incontrolables, cuyo alcance podría abarcar al mundo entero", escribió Pezeshkian en X.
El presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, por su parte, declaró en X que ante los bombardeos contra las instalaciones energéticas, "rige la ley del ojo por ojo y comienza un nuevo nivel de confrontación".

Irán advirtió el miércoles que destruirá la industria petrolera y gasífera de sus vecinos regionales, considera de interés para Estados Unidos, si su sector energético volvía a sufrir daños.
"Les advertimos una vez más de que han cometido un grave error al atacar la infraestructura energética de la República Islámica, cuya respuesta ya se está llevando a cabo", anunciaron los Guardianes de la Revolución en un comunicado difundido por los medios de comunicación iraníes.
"Si se repite de nuevo, los ataques contra su infraestructura energética y la de sus aliados no cesarán hasta que quede completamente destruida, y nuestra respuesta será mucho más severa que los ataques de esta noche".
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