La Fraternidad San Pío X presentó un recurso ante el Vaticano contra la excomunión de seis obispos que habían sido ordenados sin la autorización del papa León XIV.
El 2 de julio pasado, el Vaticano confirmó la excomunión de seis prelados y declaró esta comunidad tradicionalista en "cisma" con Roma. La agrupación lo consideró "injusto e inválido" y recalcó su devoción hacia la Iglesia católica.
La comunidad fundada en 1970 por el obispo francés Marcel Lefebvre (1905-1991) agrupa a fieles que se rigen por una interpretación estricta de la tradición doctrinal y litúrgica.

En un comunicado la Fraternidad anunció haber "presentado el 11 de julio un recurso preliminar" ante el Dicasterio para la Doctrina de la Fe del Vaticano, responsable de las sanciones.
"Este procedimiento, que constituye el requisito previo antes de la posible introducción de un recurso jerárquico, tiene el efecto de suspender la ejecución del decreto", señala.
"Con este recurso, la Fraternidad pretende ejercer el derecho que la Iglesia reconoce a toda persona que se considere agraviada por un acto administrativo", añade.
Esta comunidad, con alrededor de 600 mil fieles en todo el mundo e influyente en ciertos círculos conservadores, ya fue declarada cismática en 1988, pero Benedicto XVI levantó la sanción en 2009 en aras a una reconciliación.
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Sus miembros rechazan la evolución de la Iglesia desde el Concilio Vaticano II (en la década de 1960) y defienden un modelo de sociedad patriarcal y un ideal de Estado teocrático.
Siguen el rito "tridentino", que se caracteriza por el uso del latín y una liturgia muy codificada. En las misas el sacerdote está de espaldas a los fieles, mirando hacia el altar.
mcc