Washington. Las familias de dos hombres trinitenses fallecidos en uno de los múltiples ataques de Estados Unidos contra botes supuestamente vinculados al narcotráfico en aguas del Caribe demandaron a la administración del presidente Donald Trump, a la que acusan de causar la muerte por negligencia de las dos víctimas y de ejecución extrajudicial.
La demanda, presentada a través de la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU, en inglés) ante una corte federal en Massachusetts, denuncia la muerte de Chad Joseph, de 26 años y de Rishi Samaroo, de 41, oriundos de Trinidad y Tobago, dos de las seis víctimas mortales con las que se saldó un ataque estadounidense el pasado 14 de octubre enmarcado en la campaña antidroga del presidente, Donald Trump.
Es la primera acción legal interpuesta contra el gobierno estadounidense desde que iniciaron los ataques.

Según detalla la denuncia, el 14 de octubre, Joseph y Samaroo regresaban de Venezuela a sus hogares en Las Cuevas, Trinidad y Tobago, cuando un misil impactó en su embarcación.
Dicho ataque fue el quinto contra una supuesta lancha del narcotráfico en el Caribe, donde desde agosto de 2025 el Pentágono ha destruido de manera sumaria decenas de embarcaciones.
La madre de Joseph, Lenore Burnley, y la hermana de Samaroo, Sallycar Korasingh, presentan sus demandas en virtud de dos leyes federales: la Ley de Muertes en Alta Mar, y la Ley de Reclamaciones por Agravios contra Extranjeros (Alien Tort Statute).
En ellas aseguran que los ataques fueron ilegales: "Estos asesinatos premeditados e intencionados, violan el derecho interno que prohíbe el asesinato y el derecho internacional que prohíbe las ejecuciones extrajudiciales o la privación arbitraria o ilegal del derecho a la vida", aseguraron desde la asociación.
El documento indica que "fueron simplemente asesinatos, ordenados por individuos en los más altos niveles del gobierno y obedecidos por oficiales militares en la cadena de mando".
Según los escritos, Joseph, para mantener a su familia, viajaba con frecuencia a Venezuela para pescar y trabajar en el campo, mientras que Samaroo trabajaba en una granja en Venezuela en las semanas previas a su muerte, cuidando cabras y vacas y elaborando queso.
Dos días antes del ataque ambos llamaron a sus familiares para avisarles de que habían conseguido un viaje en barco de regreso a casa desde Venezuela. Fue la última vez que tuvieron noticias de las víctimas.
Desde agosto de 2025, Estados Unidos ha realizado más de 35 ataques contra embarcaciones en el Caribe y en el Pacífico, el último de ellos el pasado viernes, con un saldo de más de 110 fallecidos en total.
Bajo el argumento de combatir el narcotráfico, la Administración de Trump escaló su ofensiva contra carteles latinoamericanos, que ha catalogado como organizaciones terroristas y con quienes ha declarado estar en guerra para justificar sus acciones militares en aguas internacionales.
mcc