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Washington/Ginebra.— Estados Unidos y la Organización Mundial de la Salud (OMS) manifestaron ayer posiciones encontradas sobre aplicar una dosis de refuerzo contra el Covid-19.
Las autoridades de salud de Estados Unidos anunciaron planes para administrar otra inyección a todos los estadounidenses elegibles para aumentar su protección, en medio de un brote de casos impulsado por la variante Delta y de señales de que la efectividad de las vacunas está disminuyendo.
El plan, elaborado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) y otras agencias de salud, contempla una dosis adicional ocho meses después de que las personas recibieron la segunda dosis de la sustancia desarrollada por Pfizer o por Moderna. El refuerzo empezaría a administrarse a partir de la semana del 20 de septiembre.
“Nuestro plan es proteger al pueblo estadounidense, adelantarnos a este virus”, comentó la doctora Rochelle Walensky, directora de los CDC, mientras la agencia citaba una serie de estudios que muestran que las vacunas están perdiendo terreno en momentos en los que la variante Delta se está propagando.
Es probable que las personas que hayan recibido la monodosis desarrollada por Johnson & Johnson también necesiten una inyección adicional, señalaron las autoridades de salud. Pero dijeron que estaban esperando más información.
El plan general está sujeto a una evaluación de la inocuidad y eficacia de una tercera dosis por parte de la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA) y a la revisión de un panel asesor de los CDC.
Las autoridades señalaron que está “muy claro” que la protección de las vacunas contra infecciones disminuye con el paso del tiempo, y mencionaron lo ocurrido en Israel, que ha registrado un aumento de casos graves de coronavirus, muchos de ellos en personas que ya estaban vacunadas. Destacaron que Estados Unidos necesita adelantarse al problema antes de que tome un giro más mortal y empiece a provocar un aumento en las hospitalizaciones y muertes entre los vacunados.
El doctor Anthony Fauci, el principal asesor del gobierno en torno al Covid-19, dijo que una de las lecciones clave del coronavirus es que es mejor “adelantarse a él que perseguirlo”.
Los principales científicos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se opusieron al plan de EU. “Pensamos claramente que los datos actuales no indican que las dosis de refuerzo sean necesarias”, dijo la científica jefe de la OMS, Soumya Swaminathan. Desde un punto de vista “moral y ético”, criticó que los países ricos administren la tercera dosis “cuando el resto del mundo espera su primera inyección”.
“Estamos planeando repartir chalecos salvavidas adicionales a las personas que ya tienen chalecos salvavidas, mientras dejamos que otras personas se ahoguen sin un solo chaleco salvavidas”, dijo el doctor Michael Ryan, jefe de emergencias de la OMS.
El director general de la organización de la ONU, Tedros Adhanom Ghebreyesus, llamó a los dirigentes a mirar más allá de “estrechos objetivos nacionalistas”.
Mientras, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) dijo que 60% de la población sufre ansiedad o depresión en las Américas.
“Hoy nos enfrentamos a una crisis de salud mental que, si no se aborda, tendrá graves consecuencias. No sólo empeorará la carga de los trastornos de salud mental en nuestra región, sino que también prolongará el impacto de la pandemia”, advirtió en rueda de prensa la directora de la OPS, Carissa Etienne.
En Nueva Zelanda, el primer brote en seis meses se ha extendido a siete personas. La primera ministra Jacinda Ardern dijo que la cifra previsiblemente seguirá creciendo en vista de que algunas personas contagiadas estuvieron en una iglesia, una escuela, un casino y un hospital.
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