Más Información

Sheinbaum revisa últimos detalles de la reforma electoral; se reúne con legisladores de Morena en Palacio Nacional

Publican en el DOF decreto que reduce la jornada laboral a 40 horas; así aplicará la disminución año por año hasta 2030

Senado recibe iniciativa para acortar altas pensiones de exfuncionarios de CFE y Pemex; prevé ahorro de hasta 5 mil mdp anuales

A cinco días del 8M, hallan sin vida a Ana Karen en Edomex; desapareció tras abordar una DiDi Moto en San Antonio la Isla

Confirman que cuerpo localizado junto a la UAEM es de Kimberly Joselin; Fiscalía asegura que no habrá impunidad

"El Mencho" tenía presentes a Los Alegres del Barranco; en cartas le hablaban del grupo musical que cantaba su corrido

Dan 108 años de prisión a Alejandra “Candela” por delitos de secuestro; está ligada al grupo criminal “Los Rojos”

SCJN niega amparo a Walmart para tener 0% de IVA en todos los productos menstruales; argumenta “ventaja indebida en el mercado”
PARÍS.- Un escultor francés de chocolate celebró el sábado el 30 aniversario de la caída del Muro de Berlín dando un martillazo a una réplica hecha de chocolate de la infame barrera.
Elaborado con 200 kilos (400 libras) de chocolate, el muro garabateado con las palabras “libertad” y, en alemán, “¡Soy berlinés!”, fue derribado sobre el pavimento frente a la chocolatería de Roger en París, deshaciéndose en cientos de pedazos, que fueron distribuidos a los transeúntes.
Simulando la manera en la que los berlineses martillaron el muro de concreto hace 30 años, el escultor Patrick Roger y un asistente atacaron la réplica con gusto.
Rápidamente hicieron un hueco con sus martillos y estrecharon la mano extendida de alguien que estaba al otro lado.
Los maravillados transeúntes mordisquearon los trozos y se llevaron bolsas enteras.
Roger dijo que se sintió “increíble compartir el sabor, los valores y un cierto aire de libertad”.
“Es increíble, 200 kilos de chocolate se fueron en cuestión de minutos”, agregó.
Entre los parisinos y turistas que presenciaron el espectáculo estaba Cécile Revéret , quien vivió durante unos años en Alemania Oriental antes del colapso del muro, un momento crucial en la caída del comunismo en Europa del Este.
“Fue una idea magnífica. Por eso vine. Ahora tengo trozos del muro”, dijo Revéret. “No estuve ahí para la caída en 1989, pero con mi corazón apoyaba la reunificación y a todos los alemanes orientales con los que tuve oportunidad de convivir y quienes a veces mencionaban el muro con lágrimas en los ojos”.
asgs
Más Información
Noticias según tus intereses
ViveUSA
[Publicidad]















