Apenas inicia el segundo mes del año y el empresario Elon Musk atraviesa una de sus semanas más controversiales, marcada por enfrentamientos políticos, investigaciones judiciales y un creciente escrutinio internacional sobre X y su herramienta de inteligencia artificial, Grok, especialmente en Europa.
Musk desató una nueva polémica al insultar públicamente al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, a quien llamó “Dirty Sánchez”, “tirano” y “traidor al pueblo español” en su red social X, antes Twitter.
El ataque ocurrió después de que el mandatario anunciara la prohibición de redes sociales a menores de 16 años y el endurecimiento de la regulación sobre plataformas digitales.

Sánchez también adelantó medidas para responsabilizar legalmente a directivos de empresas tecnológicas por infracciones en sus plataformas, tipificar como delito la manipulación de algoritmos y ampliar investigaciones sobre redes como X, TikTok e Instagram, además de evaluar posibles irregularidades cometidas por Grok.
Las declaraciones de Musk se dan en un contexto de tensión creciente con la Unión Europea, que mantiene abiertas investigaciones contra X por incumplimientos de la legislación digital.
En diciembre, la Comisión Europea multó a la plataforma con 120 millones de euros por prácticas consideradas engañosas, relacionadas con la verificación azul y la falta de transparencia publicitaria.
Además, autoridades en Bruselas y en Reino Unido analizan el papel de Grok en la generación de imágenes sexualizadas y desnudos sin consentimiento, lo que podría derivar en nuevas sanciones.
En Francia, fiscales allanaron las oficinas de X en París como parte de una investigación preliminar por presunta difusión de pornografía infantil, deepfakes sexuales, negación de crímenes contra la humanidad y manipulación algorítmica.
La fiscalía también citó a Musk y a la exdirectora ejecutiva Linda Yaccarino para declarar en abril.
La investigación se amplió luego de que Grok generara contenido que negaba el Holocausto y difundiera imágenes manipuladas de personas reales con contenido sexual explícito.
Musk calificó el operativo como un “ataque político” y acusó a las autoridades francesas de abusar de su poder.
De la misma forma, el regulador británico de protección de datos (ICO) abrió una investigación contra X y xAI por el uso de datos personales en la creación de imágenes íntimas no consentidas mediante Grok.
El organismo advirtió que estas prácticas podrían causar un daño significativo al público y violar la ley de protección de datos.
La investigación podría derivar en multas de hasta el 4% de la facturación anual global, mientras que el regulador de medios Ofcom mantiene una pesquisa adicional por posibles fallas en la moderación de contenidos ilegales y la protección de menores, con sanciones que podrían llegar al 10% de los ingresos mundiales o incluso al bloqueo de la plataforma en Reino Unido.
En Asia, el chatbot de inteligencia artificial Grok, desarrollado por la empresa de Musk, volvió a estar disponible en Indonesia bajo estricta supervisión tras ser bloqueado por la difusión de imágenes pornográficas no consensuadas y deepfakes sexuales.
El gobierno decidió levantar la suspensión tras recibir compromisos escritos de X Corp para mejorar el cumplimiento de las leyes locales y adoptar medidas técnicas para prevenir el uso indebido, aunque advirtió que un incumplimiento podría llevar a una nueva suspensión.
Indonesia y Malasia fueron los primeros países en bloquear Grok en enero debido a la preocupación por la generación de imágenes sexualizadas y no consensuadas, especialmente de mujeres y menores, lo que ha generado críticas de derechos digitales y llamados a reforzar las salvaguardas en las plataformas de IA.
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