Entre yeso, agua, pintura y pinceles están las cabezas, brazos y piernas de Niños Dios a ser restauradas por Fernando Guadalupe y su equipo integrado por Liz, Raúl y Alejandro. “Reconstruir una imagen es devolverle fe y esperanza a la gente” dice Liz Quintana, quien tiene 10 años de restauradora. En el puesto de la calle Talavera, colonia Centro, este equipo hará que luzcan a la perfección estas figuras a ser bendecidas el próximo 2 de febrero.

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