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De verde profundo, sabor delicado y una textura que seduce desde el primer bocado, el pistache dejó de ser un ingrediente secundario para convertirse en protagonista absoluto del mundo dulce.
En los últimos años, su presencia en postres creció de forma silenciosa pero contundente: helados cremosos, tartas elegantes, chocolates intensos y creaciones inspiradas en el Medio Oriente lo han colocado en el centro de la conversación gastronómica y repostera.
Sin embargo, mucho antes de convertirse en el ingrediente favorito de vitrinas y redes sociales, el pistache ya ocupaba un lugar privilegiado en las cocinas del Oriente y el Mediterráneo. Presente en dulces tradicionales o los helados artesanales, este fruto verde ha sido símbolo de celebración, hospitalidad y riqueza gastronómica durante siglos.
En Jordania, por ejemplo, el chef Jazan, del restaurante Jayi, relata para Menú que no es identificado como un ingrediente de tendencia; simplemente convive en la vida y la cocina cotidiana de su país. Se integra tanto en platillos salados como en dulces, desde las kibbeh en charola, donde aporta textura y profundidad entre carne y especias, hasta postres emblemáticos como el baklava o el knafeh.
Esta cotidianidad es símbolo de celebración: el baklava se regala en bodas, graduaciones y cumpleaños, presentado en cajas que viajan de casa en casa como un gesto de afecto. “Esa carga cultural no desaparece cuando el pistache cruza fronteras, se transforma”, explica el chef.
Al reflexionar sobre la escena gastronómica occidental y la popularidad del pistache, Jazan dice que “cuando un ingrediente migra, también cambia su significado”, pues puede conservar su raíz, pero adquiere nuevas lecturas según el contexto en el que se integra.
De este modo, según el chef, “el pistache deja de ser solo un fruto seco y se convierte en un viajero”; llevando consigo historia, celebración e identidad, y adaptándose a nuevas cocinas y platillos sin perder lo que lo hace propio.
Así, cada 26 de febrero, el Día del Pistache celebra no solo a este fruto milenario, sino su capacidad de reinventarse y adaptarse a nuevas tendencias sin perder su identidad y en esta ocasión te compartimos una ruta de 8 postres que convierten lo dulce en una experiencia.
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Postres de pistache de la CDMX
Ladurée – Fondant Pistache
El recorrido empieza en Ladurée, con su encanto afrancesado, en donde el pistache se viste de gala e impacta con piezas tan vistosas como el Fondant Pistache que celebra la intensidad y elegancia de este fruto en una textura pensada para fundirse casi al contacto. La primera parada de la interpretación europea.
Suave, húmedo y de sabor profundo, es un pastel que apuesta por la sutileza y el equilibrio. Se compone de una base tipo galleta sabor pistache, un centro fundente de media cocción y un delicado glaseado que realza sus notas aromáticas. Se termina con mini macarons de fondant y trozos de pistache que aportan contraste y textura.
Ideal para acompañar con té o café, es un postre versátil que puede disfrutarse a cualquier hora del día. Se recomienda consumirlo dentro de los cinco días posteriores a su compra y conservarlo a temperatura ambiente, protegido del aire. Un clásico contemporáneo donde el pistache se expresa con suavidad y precisión.
- Dirección: Virgilio y Calle Julio Verne 93, Polanco III Sección, Miguel Hidalgo, CDMX
La Fabbrica di Tiramisu – Piccolo Pistacchio
Continuamos en La Fabbrica di Tiramisu, con el Piccolo Pistacchio. El pistache se traduce en un momento para compartir y la crema siciliana destaca por su balance aromático y suave textura.
Es un postre pensado para compartirse, pues rinde de dos a cuatro personas, y celebra al pistache como protagonista. Aquí no es un toque decorativo, sino el eje de toda la experiencia que invita a dejar a un lado las pretensiones y enterrar la cuchara. Elaborado con crema de pistache siciliana, ofrece un perfil aromático profundo, con notas ligeramente tostadas y una textura cremosa y envolvente.
El balance entre dulzor y ese carácter vegetal tan distintivo logra un resultado elegante, inspirado en la tradición del sur de Italia, donde el pistache es considerado un ingrediente gourmet. La propuesta mantiene un enfoque artesanal: se prioriza el sabor auténtico y el color natural del fruto, sin recurrir a saborizantes artificiales. Además, la crema de Pistacchio está disponible a la venta para extender la experiencia en casa, ya sea sobre panes, brioche o como base en preparaciones de repostería fina.
- Dirección: Av. Miguel Ángel de Quevedo 247, Q11 y 12, Romero de Terreros, Coyoacán, CDMX
Ficelle – Fraisier Pistacho
En Ficelle, el Fraisier Pistacho conquista con su suave masa génoise, capas de fresa fresca y una crema delicada que aporta estructura y cremosidad; un clásico francés que nunca falla.
Parte de una base tradicional de la pastelería francesa y funciona por su equilibrio sencillo y bien logrado. Aquí, la diferencia está en la crema: la mousseline se trabaja en versión de pistache, sumando un sabor más profundo y ligeramente tostado que combina con la frescura de la fresa. No busca reinventar el clásico, sino darle un giro sutil y actual.
El acabado añade textura y contraste con merengue flameado de notas caramelizadas, malvaviscos cristalizados que aportan un toque crujiente y fresas frescas que refuerzan el perfil frutal. El resultado es un postre familiar, bien ejecutado y con un detalle que lo distingue: el pistache como protagonista discreto que eleva el conjunto sin complicarlo.

- Dirección: Av. Tamaulipas 39b, Colonia Condesa, Cuauhtémoc, CDMX
- IG: @ficelle_cdmx
Monte Bianco Caffè – Cornetto al Pistacchio
Llegando a lo familiar, Monte Bianco Caffè ofrece un Cornetto al Pistacchio que cautiva por su propuesta honesta: un croissant artesanal relleno de crema de pistache hecha en casa.
Parte de un croissant de capas doradas y textura hojaldrada que, al abrirse, revela un relleno generoso. La misma crema cubre la superficie, creando una experiencia completa en cada bocado. Su perfil es aromático, con notas intensas y ligeramente tostadas que recuerdan al clásico pistacchio italiano.
La textura es suave y envolvente, pensada para equilibrar la ligereza del croissant con la profundidad del fruto seco. Es de esos postres que piden pausa: ideal para acompañarse con un espresso bien servido, donde el contraste entre café y pistache termina de redondear la experiencia.

- Dirección: Gral. Benjamín Hill 62, Condesa, Cuauhtémoc, CDMX
- IG: @montebiancocaffe
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Don Rafael – Helado artesanal de pistache
Hablando de postres honestos, el helado artesanal de pistache de Don Rafael es todo lo que podrías pedir; cremoso, con tropiezos crujientes en cada bocado.
Se caracteriza por ser exquisito y artesanal, considerado uno de sus helados premium debido a su proceso de elaboración e ingredientes de alta calidad. Destaca por la gran cantidad de trozos de pistache que lo hacen único y aportan textura constante.
Es hecho con una pasta que traen exclusivamente desde Italia para ofrecer un sabor excepcional, donde la cremosidad y la intensidad del fruto se combinan en una propuesta directa y generosa.

- Dirección: Av. de los Maestros 540, Nueva Santa María, Azcapotzalco, CDMX
- IG: @heladeria_donrafael
Marcello – Gelato de Pistache
De la mano, en Marcello, el Gelato de Pistache es suave y generoso. Parte de la tradición italiana y se caracteriza por su dulzor medido y sabor limpio.
El helado parte de una idea sencilla: si el ingrediente es bueno, no hay que esconderlo. La base es una pasta de pistache italiana elaborada a partir de frutos seleccionados, molidos hasta obtener una crema pura, de color naturalmente verde y aroma profundo. Aquí no se busca intensificarlo con artificios, sino dejar que el pistache hable en su propio tono.
El resultado es cremoso y equilibrado. En boca aparece primero la suavidad y luego el carácter: ese tostado ligero, casi mantequilloso, y una nota fresca que recuerda al pistache recién molido. No es un helado estridente, es uno que confía en su ingrediente y en los procesos artesanales que privilegian textura y sabor real.

- Dirección: Av. Álvaro Obregón 110, La Roma, Cuauhtémoc, CDMX
- IG: @marcello.mx
TÜT – Galleta Dubai
Y como el pistache no es de occidente, la ruta toma un giro diferente, honrando la tradición mezclada con tendencia. En TÜT, la Galleta Dubai roba suspiros con sus chispas de chocolate y crujiente en el exterior, pero el protagonista es su centro cremoso de cacao y crema de pistache.
La base es una galleta de chispas de chocolate recién horneada, crujiente por fuera y suave al centro. Al partirla, revela un corazón cremoso de chocolate Dubái donde la intensidad del cacao se funde con una crema de pistache envolvente. En contraste, la pasta kataifi dorada aporta un crujido fino y elegante que eleva cada bocado.
La pieza se termina con una capa sedosa de crema de pistache y delicadas hojas de oro comestible, un guiño al lujo sutil que define este postre. Más que una reinterpretación, es una declaración donde la tendencia se adapta y evoluciona.

- Dirección: Tonalá 15, Roma, Cuauhtémoc, CDMX
- IG: @tutcafe.mx
JAYI Restaurante – Cheesecake Baklava Dubai
El cierre de la ruta apuesta por una pieza que equilibra técnica, memoria y una mirada contemporánea. El Cheesecake Baklava Dubai de JAYI Restaurante no busca imponerse desde la opulencia, sino desde la precisión: capas bien definidas, texturas contrastantes y un dulzor medido que permite que el pistache se exprese sin saturar el paladar.
En esta versión, la elaboración comienza desde cero. La pasta filo se trabaja a mano para lograr un crujiente fino y delicado, mientras el relleno prioriza la intensidad natural del fruto seco. La estructura incorpora un cheesecake que aporta cremosidad y un guiño actual, generando un contraste interesante entre lo ligero y lo profundo.
En boca, la experiencia avanza por capas: primero el quiebre del filo, luego la suavidad envolvente del centro y finalmente el carácter tostado del pistache que permanece con elegancia. Todo está pensado para mantener armonía entre textura y sabor, sin excesos.
Más que reinterpretar un clásico, esta propuesta plantea un diálogo entre tradición y presente, donde cada elemento cumple una función clara. El resultado es un postre que entiende el peso simbólico del baklava, pero lo traduce a un lenguaje actual, respetuoso y bien ejecutado.

- Dirección: Medellín 81, Roma Nte., Cuauhtémoc, CDMX
- IG: @jayi.mx
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