No sólo dolores de cabeza, sino mareos, náuseas y hasta desmayos son las consecuencias que viven cientos de niños de las escuelas vecinas a la Refinería Olmeca, en Dos Bocas, Paraíso.
Ante los problemas que sufren a diario sus hijos, a los que se suman, los fuertes ruidos, las vibraciones, el olor a combustible y el polvo de ‘Coque’, un derivado del petróleo que, se adhiere a los pulmones, los padres urgieron la intervención de las autoridades.
En rueda de prensa, los afectados exigieron al gobernador Javier May y a la presidenta Claudia Sheinbaum la reubicación urgente del Jardín de Niños ‘Agustín Melgar’ y de la escuela primaria ‘Abías Domínguez Alejandro’, de la colonia Lázaro Cárdenas, de Paraíso Tabasco, afectadas tras la construcción de la refinería.
“Las escuelas han amanecido cubiertas de ‘Coque’, un desecho negro y pegajoso que, así como se queda en los muros y azoteas, se pega en los pulmones de nuestros hijos, además ya han sido evacuadas en varias ocasiones por los fuertes olores y síntomas de mareos, náuseas y desmayos en nuestros niños”, expuso Jacqueline, madre de un niño de tres años que se encuentra en preescolar.
Los padres de familia advirtieron además que las escuelas son vecinos inmediatos de los tanques de aguas amargas y la planta recuperadora de azufre, de donde podría fugarse el ácido sulfhídrico, un gas que es potencialmente mortal, pues en los centros escolares no hay siquiera protocolos de seguridad, alarmas ni rutas claras de evacuación.
“Como comunidad y como ciudadanos, no vamos a quedarnos calladas, señora presidenta y señor gobernador, apelamos a ustedes, no solo como autoridades, sino como madre y padre que son, esta es una bomba de tiempo, si un día ocurre un desastre, no habrá tiempo de correr”, indicó.

“No esperen a que a que pase una tragedia para alejar a nuestros hijos del peligro, es una medida de vida o muerte. Nos indigna tener que elegir entre el derecho de nuestros hijos a la educación, como lo dice el artículo tres de nuestra Constitución y su derecho a la salud y a la vida, en el artículo cuatro”, expresó María Guadalupe, madre de una niña de 4 años, que está en el preescolar.
En ese sentido, los afectados, algunos de ellos exintegrantes de la Asociación de Padres de Familia, exigieron "la reubicación inmediata de la escuela preescolar y primaria fuera de las zonas de riesgo, donde nuestros hijos puedan aprender sin arriesgar sus vidas".
Pidieron además la apertura de canales de comunicación formal y constante; un plan de protección civil que garantice una respuesta oportuna ante cualquier emergencia relacionada con la operación de la refinería mientras las escuelas son reubicadas.
Señalaron que en diversas ocasiones han solicitado la intervención de las autoridades escolares, pero sólo les piden que presenten opciones de terrenos para la reubicación de los planteles, rechazando al final cualquier propuesta.
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Daniela Estrella Rueda Salazar, expuso que, su hija de 9 años estudia en la primaria ‘Abías Domínguez Alejandro’ y desde que empezó la refinería sufre casi a diario de dolor de cabeza, vómito, dolor de estómago y de un tiempo a la fecha, en las noches no puede respirar.
“Mi hija se me ahoga dice que le aprieta su pecho y eso pasó desde que empezó lo de la refinería, los humos esos que apestan horrible y me gustaría, a mí particularmente que se haga la reubicación de la escuela para que ella ya no se me siga enfermando y pensando en los demás niños”, reveló.
Asimismo, señalaron que, en al menos dos ocasiones, en los últimos 15 días, los padres de familia han sido llamados por los maestros para recoger antes de tiempo a sus hijos, debido a que se han oído explosiones, el olor a gas es insoportable y los niños presentan diversos malestares.
afcl/LL
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