
Más Información
A unos días de que, el 19 de septiembre de 1985, se cimbrara la capital mexicana, se erigió un territorio en el que bandas y fans rendían tributo al rock nacional.
Rockotitlán, mezcla de rock y el sufijo náhuatl -titlán, “lugar del rock”, se erigió como templo de bandas llenas de misticismo, identidad y resistencia.
El foro, que subió a la tarima a grupos como Caifanes, Café Tacvba, Maldita Vecindad, Santa Sabina, El Tri y La Lupita, tendrá una nueva casa en Satélite y funcionará como centro cultural.
Al frente está Manny Murillo, integrante de Ritmo Peligroso, quien desde hace más de un año trabajó en la reapertura junto a Tony Méndez, baterista de Kerigma, y una de las personas vinculadas a la segunda etapa.
“Es una necesidad del rock. El rock nacional, principalmente, nunca ha muerto. Necesitábamos un foro otra vez con esa viveza, con esa apertura para todos los medios y para todos los estilos de rock”, dice Murillo.
Su aparición original respondió a un momento en el que la escena mexicana aún buscaba espacios propios.
“Era un gran movimiento, abrirse paso en ese momento en que había una prohibición del rock. Tocar en Rockotitlán era todo un logro en ese tiempo”, recuerda Luis Álvarez, El Haragán.
Músicos de generaciones anteriores entienden que el mundo ha cambiado. Aun así, aunque ya no censura, lamentan la falta de espacios.
“Cualquier vitrina es positiva. Ya está bueno de hoyos funk que apestan a patas, sobaco, cemento”, dice Charlie Hauptvogel, baterista fundador de Three Souls in My Mind.
Nuevo escenario
El regreso, sin embargo, no pretende copiar el viejo modelo. Murillo reconoce que parte de la magia del lugar también fue parte de su problema.
“Como negocio no funcionó porque tú como músico llegabas, tocabas y ya tenías chance de entrar sin pagar. Siempre veías lleno de músicos chupando y siempre lo veías hasta la madre, pero para pagar renta era un desmadre”, asegura.
La nueva sede, ubicada en Naucalpan de Juárez, tendrá horarios definidos, seguridad, cámaras, apoyo municipal y una programación que incluya música, pintura, danza, canto y actividades para menores de edad.
“Esto será un lugar cultural, no es un bar, no es una pedería. Vamos a tener horarios propios, mucho control, seguridad, cámaras, el municipio está con nosotros. Vamos a tener exposición de arte, pintura, danza, canto, grupos de rock, chavitos los domingos, guerra de bandas, en apoyo al arte”, detalla respecto al nuevo sitio, que será presentado el 11 de junio.
El filtro principal será que las bandas tengan propuesta propia. En especial, Murillo asegura que no busca convertir el foro en un espacio de tributos, pues considera que ese modelo ha invisibilizado a las propuestas nuevas que no encuentran espacios para presentarse.
“No queremos grupos tributo que nos vendan lo que ya conocemos y que sigan agarrándose de los covers. Aquí va a ser un foro abierto para que vengan a exponer su arte”, afirma el músico.

Condiciones dignas
Para el músico, el nuevo Rockotitlán también debe responder a una vieja carencia que, considera, ya tendría que estar resuelta: la falta de espacios para tocar en condiciones dignas.
“Esto está creado en gran parte por mí, que soy músico. Tenemos un excelente escenario, audio, y quiero un excelente trato para nosotros como músicos. Ya no hay lugares donde te traten bien, con dignidad”, dice.
La idea, explica, es que la sede funcione como un lugar cómodo para el público, pero también útil para quienes suban a tocar con escenario equipado, buen sonido, seguridad y una dinámica que permita a las bandas presentarse ante nuevos públicos y posibles contactos de la industria.
“Aquí no sabes quién se va a venir a parar y al rato puedes tener en la mesa a un productor. Va a ser eso: el laboratorio de las bandas”, promete.
El proyecto, afirma, ya ha despertado interés entre músicos de varias generaciones. Murillo menciona que han levantado la mano integrantes de Café Tacvba, Los Estrambóticos, Panteón Rococó y otros nombres de la escena.
“Nosotros nos caracterizamos por ser músicos, nos creemos y somos valientes, una familia. Si pedimos: ‘Saúl, échame la mano’, él dice: ‘Va, aquí lo tienen’. Ya tenemos confirmado que viene Rubén de Café Tacvba, Los Estrambóticos, Panteón Rococó, mucha gente. Si los convocas, vienen”, comparte Murillo.
El último Rockotitlán cerró en 2004, después de varios cambios de administración y problemas económicos. Había nacido en Insurgentes bajo el impulso de Sergio y Fernando Arau; en 1989 tuvo una segunda etapa con Tony Méndez, de Kerigma, y más tarde tuvo otra sede en Miramontes antes de la última tocada.
Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.
Noticias según tus intereses
ViveUSA
[Publicidad]
Interactivos


Carpetazo, a indagatorias contra Alito y Calderón

La simulación perfecta

Investigado por lavado del narco defrauda en Oaxaca

SFP da “carpetazo” al 92% de denuncias contra superdelegados

Jueces sin castigo: Las fallas de un sistema negligente

Aún está en obra y ya hay plagas y grietas en la nueva sede del Archivo General Agrario


















