"Scary Movie: terroríficamente incorrecta"

Veintiséis años han pasado desde que el concepto de "Scary Movie" irrumpió en el cine y desde un inicio la rompió: esa primera cinta costó apenas 19 millones de dólares y recaudó cerca de 300 millones, es decir, por cada billete invertido, se recuperaron 15.

A la secuela, estrenada en 2001, no le fue tan bien, pero no dejó de ser negocio, pues la relación gasto-recuperación fue de 1 a 3 y eso cualquiera lo quisiera. Lo mismo pasó a la quinta de la saga, lanzada en 2013, ya sin la presencia de Anna Faris.

Ahora, una década después, llega la sexta entrega y con el retorno de Anna Faris encabezando gran parte del elenco original. Y vuelve también irreverente, sin importarle si le falta el respeto a alguien o si hay críticas por su contenido que van desde el uso abierto de drogas, hasta escenas con contenido sexual.

“El humor sirve para liberar a la gente de las cadenas de la corrección política”, dice Marlon Wayans, quien interpreta al siempre drogado “Shorty”.

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No pueden faltar referencias a películas serias de género. Si el asesino tomó la imagen de "Scream", ahora están caricaturizadas otras películas de los últimos diez años como "I Know What You Did Last Summer", "Heretic", "Get Out", "Sinners", "La sustancia", "Smile" y "Longlegs", que los amantes del género reconocerán sin problema.

El crítico Scott Menzel, una de las pocas voces que han dado ya su opinión, considera que hay un excesivo uso de referencias de películas, incluida una alusiva al fenómeno animado "KPop Demon Hunters" y muchos chistes hacia la comunidad LGBTQ+.

Tras haber resuelto conflictos creativos y financieros, Marlon Wayans y Anna Faris vuelven a la franquicia de humor negro que arrancó en el 2000. Foto: Paramount+
Tras haber resuelto conflictos creativos y financieros, Marlon Wayans y Anna Faris vuelven a la franquicia de humor negro que arrancó en el 2000. Foto: Paramount+

“Definitivamente hay algunos chistes y momentos que seguramente van a enfadar a casi todos. También hay bastantes chistes sobre la temporada de premios: toda la apertura gira en torno a un nominado reciente al Oscar e incluso menciona los Globos de Oro”, indica.

Subraya que también le falta narrativa, pero es claro en el efecto que tendrá en el público.

“Estaría mintiendo si dijera que no me entretuvo durante toda la película”, comenta en su cuenta de X.

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Entre los cambios más visibles se encuentra el personaje de “Cindy Campbell”, de Faris, quien si en las primeras entregas era la chica preparatoriana inocente o la madura encerrada en una cabaña con la llegada de los extraterrestres, ahora ya es una mamá y de imagen un tanto descuidada.

La dirección es responsabilidad del solvente Michael Tiddes, realizador de "Inactividad paranormal", "¿Y dónde está el fantasma?" y "50 sombras de black".

La cinta es clasificación “C”, es decir, sólo le es permitida la entrada a mayores de 18 años.

"En el camino"

La, realizador de "El baile de los 41", cinta que abordaba uno de los acontecimientos históricos más resonantes de la época porfirista.

Ahora el egresado del Centro de Capacitación Cinematográfica se metió al universo de los traileros para contar una historia de amor entre un joven que se pasa la vida ligando en bares y el conductor solitario de uno de esos vehículos.

Al inicio parece una relación más de amistad, de ayuda, pero luego va mutando a algo más sólido en la que no pueden faltar escenas subidas de tono entre ambos.

La película se estrenó en el Festival de Cine de Venecia, donde ganó el premio de la sección Orizzonti, y después sus actores, Víctor Prieto y Osvaldo Sánchez, compartieron el de Actor en el Festival Internacional de Cine de Morelia pasado.

“En el camino”, película de David Pablos.
Fotos: Cinepolis Distribución
“En el camino”, película de David Pablos. Fotos: Cinepolis Distribución

Para escribir la película, Pablos acompañó a algunos traileros en su jornada para entender su mundo e ir registrando experiencias y personajes que de pronto salen en el ambiente. Eso sí, aclara que lo que se ve en el filme es sólo una ficción, en un contexto específico que le fascina.

La producción corrió a cargo de personas como Diego Luna e Inna Payán. Y ha sido vendida a diversos países de Europa y EU, donde no ha sido fácil entrar por la temática, pero donde ha gustado ya en salas.

La película fue clasificada como “C”, para mayores de 18 años.

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