Pemex y CFE: entre crisis, pasivos y achicamiento

Salvador García Soto

El primer logro de la reforma energética del presidente Enrique Peña Nieto es haber convertido a las dos empresas paraestatales del sector energético, que durante décadas financiaron los ingresos y el desarrollo del país, en dos “empresas productivas del Estado” que en estos momentos no son tan productivas y parecen sufrir un proceso de “achicamiento”, con miras a la competencia que se les avecina con el capital privado nacional e internacional.

Petróleos Mexicanos vive la peor crisis financiera de su historia y, en medio de la caída de los precios internacionales del petróleo, es obligada a entrar en un proceso de reducción y eficiencia cuyo resultado es aún imprevisible; mientras que la Comisión Federal de Electricidad arrastra un pasivo laboral que creció casi 500% en los últimos dos años y hoy llega a los 620 mil millones de pesos.

Las dos empresas energéticas sufrirán este año recortes presupuestales —de 100 mil millones de pesos en el caso de Pemex, y de 2 mil 500 millones en la CFE— que afectarán sus programas de inversión y crecimiento, por lo que tendrán que echar mano de más endeudamiento y de esquemas de joint venture, que no son otra cosa que alianzas de coinversión con empresas privadas, a las que los dos antiguos gigantes monopólicos del sector energético se verán obligados a recurrir para poder invertir en tareas como exploración, producción o modernización tecnológica que antes realizaban por si mismas.

Lo más delicado es que el panorama para Pemex y CFE no mejorará en los próximos meses. Por segundo año consecutivo, ninguna de las dos tendrá dividendos ni utilidades, debido a sus procesos de reestructuración, y más bien se prevé que al final de este año vuelvan a reportar pérdidas históricas como las que ya sufrieron en 2015 y que fueron de 521 mil millones de pesos en el caso de Pemex (96% más que en 2014) y de 93 mil 912 millones de pesos (50% más que en 2014), según reportaron las dos empresas a la Bolsa Mexicana de Valores.

La difícil situación financiera de las dos “empresas productivas” despierta alarma y preocupación, no sólo por el impacto que tendrán en la caída de ingresos del gobierno federal este y los próximos años, sino porque las dos arrastran además fuertes pasivos laborales, sindicatos que sangran sus finanzas y graves problemas de corrupción y falta de transparencia en sus procesos y licitaciones. Ayer, durante la comparecencia del director de Pemex, José Antonio González Anaya, en la Cámara de Diputados, afloraron denuncias de presunta corrupción y malos manejos en las últimas administraciones de la petrolera nacional, como la firma de un contrato de arrendamiento de aviones por 2 mil 455 millones de pesos. González Anaya respondió escuetamente que “el contrato está en proceso de detenerse y resarcir el daño” y dijo que las “investigaciones procederán conforme a derecho”.

Al mismo tiempo, aunque en un foro privado, el director de la CFE, Enrique Ochoa Reza, reconocía que el pasivo laboral de la empresa se disparó a 620 mil millones de pesos, casi 130 millones más que los 596 millones reportados al cierre de 2015 y 500% más que los 129 millones que reportó en 2014; todo esto a mes y medio de que se renegocie su contrato colectivo de trabajo con el poderoso sindicato de electricistas, que hace unos días se declaró en rebeldía contra cualquier cambio ordenado por el director.

Así quedan las dos “empresas productivas” del Estado tras la reforma energética peñanietista y así serán enviadas a la competencia con el capital privado nacional e internacional: en crisis, con pasivos y en procesos de achicamiento.

NOTAS INDISCRETAS… “Dios nos libre de este señor”, dijo sobre Donald Trump la ex tesorera de Estados Unidos, Rosario Marín. La republicana nacida en México y que trabajó con George W. Bush, dice que Trump no sólo sería un problema para México “sino para todo el mundo”. Y lo dice la mujer cuya firma apareció en los dólares estadounidenses… Del 11 al 13 de marzo la Fundación Scholas, que impulsa el papá Francisco, invita a maestros, estudiantes y educadores a presentar proyectos “que ayuden a la educación utilizando la tecnología” para que puedan ser promovidos y financiados por esta organización internacional que agrupa a más de 400 mil escuelas en todo el mundo. El capítulo México de Scholas, que encabeza Héctor Sulaimán, invita a personas y organizaciones que tengan ideas para mejorar la educación a subir sus proyectos este fin de semana en la página www.scholaslabs.org y obtener apoyo y financiamiento para desarrollarlos… Los dados repiten Serpiente. Mala racha.

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