¡Arranca guerra PRI, PAN, Morena y PRD!

Ricardo Alemán

A pesar de que el PVEM y Morena son la misma porquería, el INE y sus consejeros sólo actúan contra el primero y prefieren la complicidad con el segundo

El colmillo político del líder del PRI no tardó en aparecer. De hecho, se había tardado.

Y es que en charla con estudiantes —como si se tratara de un tema que preocupa a los ciudadanos—, Manlio Fabio Beltrones colocó en los titulares de los medios el grosero manoseo de los tiempos de radio y televisión por parte de los jefes de algunos partidos políticos.

Y como está claro, los destinatarios del líder del PRI fueron el dueño de Morena, Andrés Manuel López Obrador y el jefe nacional del PAN, Ricardo Anaya.

Y no le falta razón a Beltrones cuando denuncia el abuso de los tiempos en medios, por parte de Morena y del PAN, ya que en los dos casos sus jefes nacionales han utilizado esos tiempos oficiales para el uso exclusivo de sus respectivas campañas presidenciales.

Así, por ejemplo, desde la elección de junio pasado —y ahora en los previos a las elecciones de junio de 2016—, el dueño de Morena, el señor López, ha utilizado millones de spots —a un costo estimado por Beltrones en más de 500 millones de pesos—, para promover sí y sólo sí la imagen del tabasqueño.

A su vez, Ricardo Anaya también usa tiempos oficiales para promover su imagen. Vale recordar que el queretano Anaya buscó no sólo adueñarse del CEN del PAN sino que desde la jefatura azul busca ser candidato presidencial.

En respuesta a ese manoseo, Beltrones anunció que su partido promoverá cambios a la legislación respectiva, para que se garantice el espíritu de la ley electoral, para que la contienda presidencial de 2018 sea pareja y para que no se abuse de las imperfecciones de la ley electoral.

Todos, la misma porquería. Sin embargo, Beltrones también debe meter al mismo costal de partidos tramposos al PVEM. ¿Por qué? Porque el Partido Verde no es “una perita en dulce”. No, el aliado del PRI también abusó de las imperfecciones de la vigente ley electoral.

Más aún, en el Itinerario Político del pasado 13 de mayo nos ocupamos del tema y —con el título Morena y el Partido Verde, son la misma porquería— dijimos que, en efecto, era demoledor el argumento de quienes acusaron al PVEM de “actuar con dolo en la difusión de spots y de utilizar recursos obtenidos de manera ilegal”.

Por eso todas las instancias electorales sancionaron al PVEM con severas multas e incluso aparecieron voces que solicitaron el retiro del registro del Verde como partido político.

Sin embargo, desde entonces era evidente que el dueño de Morena actuaba igual o peor que el PVEM, al hacer trampa con los recursos para la difusión de partidos políticos.

Y es que el dueño de Morena, Andrés López, también “actúa con dolo” en la difusión de spots. Y su partido también “utiliza recursos obtenidos de entes ilegales”. ¿Y el INE? Prefirió guardar silencio cómplice.

También expusimos que, según el diario La Razón, en 2013 Obrador gastó 21 millones de pesos para promoverse en giras. AMLO ha dicho abiertamente que será candidato presidencial en 2018, y según documentos oficiales, Morena registró ingresos por 20 millones 700 mil pesos. ¿De dónde salió el dinero? Nadie lo sabe. ¿Y el INE? Guarda silencio cómplice.

También dijimos que, en apego a sus facultades, el INE castiga con severidad a un partido que “actúa con dolo” y que “también utiliza recursos ilegales”. Pero el INE no dice nada en el caso de Morena, que hace lo mismo. Es decir, que a pesar de que el PVEM y Morena son la misma porquería, el INE y sus consejeros sólo actúan contra el primero y prefieren la complicidad con el segundo. ¿Doble moral de los consejeros del INE?

Y es que AMLO apareció en todos los spots, entrevistas, mítines, parabuses, espectaculares y en toda la propaganda de Morena. Y nadie dice nada, a pesar de haber subido cerca de 2 mil espectaculares con su imagen en todo el país —a un costo promedio de 30 mil pesos—, y una inversión de alrededor de 300 millones de pesos en cinco meses en propaganda para promover su propia imagen.

Sin embargo, y a pesar de las evidencias, el INE determinó que AMLO no cometía ningún delito.

Por eso, debió intervenir el jefe nacional del PRI, para “ponerle el cascabel al gato” en el abuso de los tiempos en radio y televisión por parte de Morena.

AMLO, ¿delito confeso? Pero eso no es todo. Apenas el pasado 31 de octubre —en plena guerra entre AMLO y el gobernador Arturo Núñez, de Tabasco—, don López declaró desde la ranchería Tokoal en el municipio de Centro, que utilizaría el dinero de las prerrogativas de Morena con otros fines que no son electorales.

Dijo: “Nada de que van a dejar a la zona Chontal de Tabasco sin luz, eso no se va a permitir. Sí cortan aquí la luz, yo voy a encabezar el movimiento a cortarle la luz a Arturo Núñez en la Quinta Grijalva.

En la zona Chontal no se paga la luz desde hace más de 20 años, cuando AMLO regaló el uso de la luz a los habitantes de esa región, a pesar de que legalmente un político no puede regalar los servicios públicos, a riesgo de provocar un quebranto económico de las instituciones.

Por eso AMLO amenazó: “(…) tiene que haber una comisión para defender a los que están en resistencia civil. Tiene que haber brigadas, vamos a proponer a los compañeros de Morena en Tabasco que lo que reciba Morena de prerrogativas se utilice para tener camionetas, brigadas con electricistas que recorran todo el estado, para estar conectando y evitando que haya cortes de la CFE”

¿Qué significa lo anterior?

Poca cosa: que de manera pública, AMLO reconoce que utiliza los recursos públicos que le entregan a su partido, con fines de sabotaje a las instituciones del Estado. Es decir, desvía recursos públicos. ¿Eso no será regulado?

Más aún. ¿En calidad de qué AMLO anuncia su propuesta de nuevo aeropuerto? ¿Es la oferta de campaña de un político que ni está en campaña, ni es gobierno y que de nuevo usa el dinero del partido para otros fines distintos para los que se entregan? ¿Nadie le pondrá un alto? Al tiempo.

En el camino. Muchos, durante mucho tiempo, han tratado de tumbar al director de Pemex, Emilio Lozoya. Sin embargo, gracias a la habilidad política de ese director, la hoy “empresa productiva ” Pemex y su sindicato alcanzaron un acuerdo histórico para modificar uno de los puntos centrales de su contrato colectivo; la ampliación del régimen de pensiones en la otrora paraestatal petrolera.

Y es que la renegociación de las pensiones era no sólo tema central para el saneamiento financiero de Pemex, sino que se trataba de un sistema que se había definido hace casi 80 años, cuando las condiciones sociales y la esperanza de vida en el país eran radicalmente distintas.

www.ricardoaleman.com.mx

Twitter: @ricardoalemanmx

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