Petroleras mexicanas, en la mira de un argentino

Mario Maldonado

Miguel Galuccio lo quiere todo. Este argentino, presidente y director general de la recién creada Vista Oil & Gas que debutará mañana en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), quiere que su compañía sea la petrolera pública más grande de Latinoamérica. Su objetivo es crecerla tanto que opere apenas debajo de los gigantes de la región: Petrobras, Pemex, Ecopetrol e YPF. Y para lograrlo está dispuesto a sentarse a negociar con los multimillonarios mexicanos para que le vendan sus empresas. ¿Con quiénes? Con los Slim, los Baillères, los Larrea, los Garza Sada y con todos aquellos que tienen negocios en el sector de petróleo y gas.

Vista Oil & Gas va a hacer historia este viernes al convertirse en la primera empresa petrolera en llegar al mercado bursátil mexicano. Lo hará a través un vehículo muy usado en Estados Unidos que se llama Special Purpose Acquisition Company (SPAC), el cual consiste en levantar capital, aun sin tener operaciones, para comprar empresas e invertir en nuevos proyectos. Su Oferta Pública Inicial (OPI) será por unos 500 millones de dólares con los cuales iniciara su ambiciosa búsqueda de empresas.

México es la plataforma de salida de Vista Oil & Gas. Aquí planea crecer mediante cuatro vías. La primera es en asociación con Pemex, la empresa que aún dirige José Antonio González Anaya. De la mano de este eficiente funcionario que apunta a la Secretaría de Hacienda, Pemex logró su primer farmout con la australiana BHP Billiton dentro del campo Trión, donde se espera una inversión de alrededor de 11 mil millones de dólares. Y precisamente mediante esta vía de los farmouts es que Vista Oil & Gas visualiza grandes oportunidades para crecer su negocio en México.

La segunda veta de oportunidad es con la migración de contratos de servicio a Exploración y Producción de empresas como Grupo R, al mando de Ramiro Garza Cantú; Grupo Alfa, de Armando Garza Sada y Schlumberger, la empresa que dirigió el propio Miguel Galuccio en México hace unos años. Vista Oil & Gas ve la opción de hacer compras en este sector por el capital que van a requerir dichos proyectos.

La tercera vía de crecimiento es con las futuras rondas de licitación que haga la Comisión Nacional de Hidrocarburos. Es decir, la Ronda 2.4 y el resto de los 69 bloques terrestres y de aguas profundas de la Ronda 3 y los 55 bloques terrestres que se tienen previstos en la Ronda 4.

Asimismo, Vista Oil & Gas, que es respaldada por el poderoso fondo estadounidense Riverstone –invertido también en el otro “milagro mexicano”: Sierra Oil & Gas– buscará adquirir proyectos o empresas completas que ya ganaron bloques de petróleo y gas en las diferentes fases de las Rondas 1 y 2. Es decir que va a plantearles a Petrobal, de Alberto Baillères; a Newpek, de Armando Garza Sada; a Jaguar, de Dionisio Garza Sada; a Grupo México, de Germán Larrea y Carso Oil & Gas, de Carlos Slim, una asociación o la compra de sus empresas.

Galuccio es un experimentadísimo ejecutivo y empresario petrolero, ex presidente de la argentina YPF, cuyo conocimiento, influencia y relaciones en este negocio hacen viable el objetivo de Vista Oil & Gas de convertirse en la mayor petrolera pública de América Latina. Sin embargo, Galuccio tampoco ha estado exento de escándalos por acuerdos poco transparentes y por la creación de sociedades off-shore. En México, además, tiene conocidos a los que se les ha relacionado con asuntos de corrupción.

En riesgo, Red Compartida sin tarifa cero. El cabildeo de Carlos Slim y su batería de abogados, encabezados por Peter Bauer, ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para echar abajo la tarifa cero en interconexión –y recuperar mil millones de dólares– podría generar más daños colaterales de los previstos para el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto.

Aquí le hemos contado que si la Corte admite el amparo interpuesto por América Móvil para seguir cobrando a sus competidores las llamadas que terminan en las redes de Telcel, Telmex y Telnor se daría al traste con la reforma del sector, pues se reducirían las inversiones y aumentarían las tarifas a los usuarios finales. AT&T es uno de los más afectados, pues su ingreso al mercado mexicano y el compromiso de invertir 7.5 mil millones de dólares fue resultado de la reforma. Para la poderosa firma estadounidense este es un tema tan vital que ya lo subió a las mesas de negociación del TLCAN 2.0 que comienzan el próximo miércoles en Washington.

Otro proyecto insignia que está en riesgo con esta medida es el de la Red Compartida, mediante la cual se pretende llevar internet y telefonía móvil a todo el país a través de un operador mayorista. Hablamos de otros 7.5 mil millones de dólares que se invertirán en una asociación público-privada. La noticia es que el operador de esta Red Compartida, Altán Redes –conformada por Morgan Stanley, el IFC del Banco Mundial y otros operadores–, ya se unió al resto de la industria para alertar sobre el daño que generaría al sector la eliminación de la tarifa cero.

¿El presidente Peña Nieto está consciente de los efectos colaterales de esta medida a favor de la empresa de Slim, la cual es apoyada ni más ni menos que por su ex consejero jurídico?
 

Twitter: @MarioMal
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