AMLO, los empresarios y los medios

Mario Maldonado

La relación de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) con los empresarios es cada vez más estrecha, pero al mismo tiempo está llena de contradicciones y potenciales conflictos de interés. Por un lado, el presidente de Morena considera a Carlos Slim y a Olegario Vázquez Aldir dos inversionistas honestos y posibles aliados en su candidatura de 2018, pero por otro asegura que va a echar abajo el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, donde el dueño de América Móvil y el director general de Grupo Empresarial Ángeles participan. El argumento es que esta obra multimillonaria va a beneficiar a los empresarios que la construyan. El yerno de Slim, por cierto, es el arquitecto del proyecto aeroportuario junto con el británico Norman Foster.

AMLO dice que se ha reunido con María Asunción Aramburuzabala, la empresaria a la que Forbes le calcula una fortuna de 5.7 mil millones de dólares, porque la considera una mujer “importante” en el mundo de los negocios. ¿Sabe López Obrador que Mariasun –como le gusta que la llamen– tiene una relación cercana a la otrora plana mayor de Banamex, entre ellos Manuel Medina Mora y uno de sus “villanos favoritos”: Roberto Hernández?

Dice Andrés Manuel que Ricardo Salinas Pliego es un empresario en el que confía y con quien tiene una buena relación. Que prueba de ello es que sumó a su equipo a Esteban Moctezuma, presidente de Fundación Azteca, ex secretario de Gobernación con Ernesto Zedillo y quien, junto con el regiomontano Alfonso Romo y otros personajes, elaboran el Proyecto de Nación 2018-2024 que ejecutará si llega a ser Presidente de México.

El dueño de TV Azteca, Elektra y Banco Azteca también hizo negocios con Pemex durante la era de Emilio Lozoya, el ex funcionario del gobierno de Enrique Peña Nieto a quien AMLO ha acusado de “recibir millones” para otorgar contratos a Odebrecht y a quien su partido, Morena, ha intentado por todos lados abrirle un juicio político. A través de la empresa Typhoon Offshore, Salinas obtuvo un contrato de más de 100 millones de dólares para llevar a cabo servicios de mantenimiento de pozos e instalaciones de Pemex Exploración y Producción. 

Y hablando del negocio petrolero, Andrés Manuel también ha dicho que podría echar atrás la reforma energética, en la que participan buena parte de los empresarios más relevantes del país, como el propio Carlos Slim, los Garza Sada —familiares de su asesor y coordinador Alfonso Romo—, los magnates mineros Germán Larrea y Alberto Baillères, entre otros.

El político tabasqueño también dice que el presidente de Grupo Televisa, Emilio Azcárraga Jean, a quien en el pasado criticó fuertemente, es un empresario con el que tiene relación y a quien seguramente ve como un potencial aliado para ganar la presidencia y consolidar su proyecto de nación.

Otro de los empresarios mencionados por Andrés Manuel López Obrador en una entrevista con el periodista René Delgado es Miguel Rincón, dueño de Bio-Pappel (antes Corporación Durango), uno de los principales productores de papel en México, cuya empresa, por cierto, provee la materia prima a casi todos los medios impresos del país. 

Lo que queda claro es que esta vez el presidente de Morena no quiere enfrentarse con los medios de comunicación ni con los empresarios; al contrario, los quiere tener cerca, de aliados, para sacar al PRI del poder y evitar que el PAN-PRD o un candidato independiente lleguen a la Presidencia de la República.

Basta ver cómo AMLO ha realizado roadshows por prácticamente todos los medios importantes del país, impresos, radiofónicos y de TV. Y es que si bien las plataformas digitales y las redes sociales jugarán un rol importante en las elecciones presidenciales de 2018, los medios tradicionales seguirán siendo los más relevantes.

Un ejemplo de ello es la Encuesta Nacional de Contenidos que dio a conocer la semana pasada el Instituto Federal de Telecomunicaciones en la cual expone que la televisión sigue siendo el medio de mayor audiencia en México. Los canales de TV abierta son vistos por 74% de la población y entre sus preferencias están los noticiarios. Según el sondeo, 96% de los hogares mexicanos poseen un televisor.

La pregunta es si los multimillonarios mexicanos le van a comprar el “halago” a Andrés Manuel López Obrador. La respuesta llegará hacia finales del año o principios de 2018. Por ahora, ya le abrieron la puerta.

Posdata. Curiosamente, todos los empresarios mencionados por AMLO fueron amigos o socios. Algunos siguen siendo. Carlos Slim, Olegario Vázquez Raña y Manuel Rincón, por ejemplo, suelen veranear en Galicia, en un pequeño pueblo llamado Avión, donde a veces se encuentran con otro multimillonario: Amancio Ortega, el rey del fast fashion.

Twitter: @MarioMal
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