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Pobre Nuevo León

Jaime Rodríguez ha tenido mucha suerte de que los deslices le pasen en tiempo de posadas, quizá se le pueda atribuir a un exceso de piquete en el ponche o al Rivotril por la depresión decembrina
27/12/2016
02:04
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“Se están ganando (los medios) el odio de una sociedad que ya no les cree, que ya no los lee. Van a revivir cuando los dueños de los medios se vengan a vivir aquí. Ellos viven en Miami, San Diego, San Antonio (…) tuvieron que irse de este país porque no lo aman. Si quieren saber qué hace el gobernador, que vean mi página de Facebook. No daré ninguna entrevista ni comentarios a periodistas o medios”, dijo, la víspera de Navidad, Jaime Rodríguez, El Bronco.

Días antes en una posada, frente a los niños, hijos de policías estatales, El Bronco pisoteó la intimidad de padres e hijos a mantener viva o muerta una ilusión, ahí dijo: “Esta Navidad sus hijos se la deben de pasar a toda madre. Hoy, como Santa Claus, haremos que ustedes tengan una mañana feliz y abracen a su papá cuando tengan chanza, díganle que lo quieren mucho, porque el papá de ustedes es Santa Claus. ¿Ya sabían eso?”

Y después el ridículo, que se roza con la estupidez, de un video donde aparece Santa Claus que regaña al Bronco, —¿Cómo que no existo?— y, al final, el gobernador lo ayuda a repartir regalos.

¡Por favor, paren el tren del mame!

Jaime Rodríguez ha tenido mucha suerte de que los deslices le pasen en tiempo de posadas, quizá se le pueda atribuir a un exceso de piquete en el ponche, al Rivotril por la depresión decembrina, o de plano al cansancio de no dormir pensando en las repercusiones que tendría cambiar la capital del país de la CDMX a Monterrey, que al fin y al cabo sí tiene Constitución aunque sea estatal... Sin embargo, como todo, como las ilusiones de Santa, como las lunas de miel (las románticas y las políticas), como el perfil echado pa’lante, como el discurso barato y las soluciones de maché. Insisto, como todo, su suerte puede estar en un reloj de arena a dos de la erosión.

Los medios no tienen la culpa de que el gobernador no pueda eliminar el impuesto de tenencia y, peor, suba el gravamen o de que se le ocurra un impuesto al hospedaje y se aviente un round jurídico con los hoteleros o que se pelee con el Congreso o que terminen quemándole una piñata con su rostro.

O, ¿quién sabe?, tal vez con esta orden, todo cambiará: “Di la instrucción el día de hoy que en este gobierno, en ninguna de nuestras oficinas, se tengan periódicos, que se jodan, no los vamos a comprar más”, dijo el gobernador.

Fox no leía periódicos porque se deprimía y luego terminó trabajando en uno.

El Bronco no lee periódicos porque no lo entienden, los manda joderse y luego… ojalá que no se joda Nuevo León.

DE COLOFÓN. No aguantó ni dos días el vocero de Trump, deberían invitar al que aquí siempre decía lo que el presidente quería decir.

Tengo el privilegio de ejercer el oficio más bello del mundo. Nací en 1983 en la Ciudad de México, desde que recuerdo he sido un apasionado de perseguir y contar historias, hoy tengo el gran honor...

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