Los últimos años de Peña Nieto

Luis Cárdenas

Si a Enrique Peña Nieto le va bien en los últimos años, le irá bien al país, eso jamás lo entendemos porque aquí queremos ver vapuleados y destruidos a nuestros líderes

Quedó polvoriento, derramado en nostalgia, aquél Saving México desdibujado en el Time que perdió el Mexican moment, que se jodió a punta golpes de realidad, quedaron rebasadas las reformas que hoy hieden a discurso viejo, a lugar común, a un pretexto que rebusca pírricas victorias del pasado para venderlas como un pescado fresco que se antoja más bien podrido.

Me fastidia el discurso pesimista, me fastidia, como a casi todos los mexicanos, el ánimo decaído y el regateo de los éxitos. Sí creo que Peña Nieto pasará a la historia como el presidente de las reformas que, si ven frutos, serán muy lejos de su sexenio, pero a Peña tal vez le ganen los demonios endilgados, los que no eran suyos, pero así los compraron. Lo perseguirán los derechos humanos, el estancamiento económico, la depreciación del peso, el endeudamiento, la corrupción, la falta de un discurso sólido que aprovechan los adversarios para hacerlo pedazos. A Peña lo perseguirá no haber sabido vendernos lo bueno, lo que casi no se cuenta pero, dice el Presidente, cuenta mucho, y tal vez termine siendo víctima de la historia por no saberse defender, por su ambivalencia, porque su equipo casi siempre ha visto por el pellejo propio, porque quienes deberían de ser su escudo lo han usado, a él, al Presidente, a su jefe, como el mejor pretexto para sus fracasos.

La historia suele ser cruel y subjetiva, ganan los mitos sobre las realidades y ahí se observa, ahí se siente vencido.

Si a Enrique Peña Nieto le va bien en los últimos años, le irá bien al país, eso jamás lo entendemos porque aquí queremos ver vapuleados y destruidos a nuestros líderes, en parte porque muchas veces se lo ganan a pulso de soberbia y fracasos y en parte también porque tenemos el complejo de víctimas corriendo a chorros por nuestras venas. Con sus bemoles le pasó a Zedillo, le pasó a Fox, le pasó a Calderón y le está pasando a Peña: los últimos años son los más devastadores…. pero, a veces, un golpe, muchos golpes estratégicos pueden cambiar el rumbo, sería inédito en la historia reciente de México, dudo que pase, no veo al Presidente como a Obama, pero nada está escrito.

Suerte.

DE COLOFÓN. Marihuana está en la agenda del PRI, al menos medicinal. Ahí no dejaron solo al Presidente. ¿Será que la iglesia le tiene menos miedo al churro que al homosexual?

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