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Con desplazamientos solidarios, muy buen criterio en la toma de decisiones, con orden, muy buena puntería y con Andrés Guardado hecho un líder de verdad, la Selección de México ganó con menos problemas de los esperados la Copa de Oro 2015.
El equipo se mantuvo siempre compacto y práctico en los traslados del balón. Siete defendían siempre, y forjaron ataques hasta con seis en los rompimientos.
Sólo a ratitos logró Jamaica inquietar a México y exhibir los recursos con los que eliminó a Estados Unidos en semifinales.
El efecto del penalti panameño trajo efectos colaterales en forma de manga ancha del árbitro salvadoreño Aguilar a la hora de valorar las repetidas y rudas entradas de los jugadores jamaiquinos.
Los caribeños fueron un desastre a la hora de cerrar espacios, pero los goles de Guardado y Corona no admiten sino elogios. En el primero, Andrés da cátedra de control emocional y técnica de golpeo. Estando en ese sitio del área tan profundo y con tanta libertad, sabía que la potencia salía sobrando, sólo era cuestión de colocar el balón y lo puso donde quiso, pero el momento era de gran presión por el entorno.
El segundo gol mexicano tuvo un efecto congelante en los caribeños. Apenas iniciando el segundo tiempo, cuando se suponía que armarían una rebelión, Corona aprovecha un error en la salida de Michael Hector y con una conducción veloz y clara, no perdonó.
El tercero de Peralta fue otro regalazo monumental de Hector. Nunca imaginamos nadie, menos Miguel Herrera, que sería tan sencillo.
Jamaica fue rudimentario y predecible. A trompicones en el funcionamiento colectivo y con la respectiva polémica arbitral conocida, el Tri cumplió el objetivo y eso es lo más importante.
Pero en las formas, hay enormes oportunidades para mejorar los conceptos del equipo. Miguel Herrera debe serenarse para generar otro entorno.
Vendrán de regreso jugadores importantes que no estuvieron disponibles en esta ocasión por distintos motivos. La eliminatoria viene cargada de dificultades. Se requiere un análisis profundo con la respectiva autocrítica de Miguel para tener un equipo que sepa cómo y con quiénes puede y debe jugar con solvencia y no de vez en cuando. Y no olvidemos que otros, en su momento, con bueno o mal rendimiento, no pudieron coronarse.
Twitter: @Javier_Alarcon_
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