Aún sin digerir totalmente el cartel del próximo Vive Latino y mientras algunos se ponen de frac para oír el Rock en tu idioma sinfónico lanzado por Sony, conducido por Sabo Romo en edición de CD+DVD con todo lo grabado y filmado en los estudios Churru-busco, y no dan crédito de que la guadalupana pareja de los Lora vaya ya en la versión tres del TRI Sinfónico con más de lo mismo editado por Warner, el Caifán-chamán Saúl Hernández, sin tener prensa y con ánimo de estar en el candelero, se siente de pronto Ernesto Alonso y ventila en algunos diarios “la verdad” de su pelea de hace años con Marcovich, como si fuera una novela más de las muchas infumables del canal de las estrellas. Con esa escenografía, los bandazos del rock mexicano de fin de año se ponen a la orden del día, luego de la mínima asistencia a lo que en octubre pasado pintaba para ser uno de los mejores conciertos del año: el Urbano Rock Fest, con un cartel de dream-team: Charlie Montanna, Banda Bostik, Tex Tex, Rod Levario, Liran Rol, Interpuesto, Three Souls in my Mind, Real de Catorce, Isis y muchos más que congregó a ¡menos de mil gentes!, lo que hace que muchos se pregunten ¿qué rayos es lo que quiere la banda? Hay que agregar los lamentos de El Haragán, que hasta subió a Fecebook su versión del asunto, en donde poco faltó para que llorara. Así las cosas, las disqueras independientes parecen ser las que mejor aprovechan el a río revuelto por el que atraviesa el rock nacional: Intolerancia, en una edición de lujo saca un disco sumamente recomendable: Tears of the hounded, del Ángel sofisticado del rock alternativo, Donna Pierrot, con su banda y de paso coloca la edición del segundo plástico del trío Orka, Arpón, con una buena andanada de rock pesado... En las latitudes poco exploradas del rockabilly nacional, una sorpresa: Los Teddy Boopers, un quinteto mixto aparece con un miniálbum de cuatro canciones (Ardiente rockabilly) con cuatro temas bajo la férula discográfica de Terraza Records. En los rescates emocionales urbanos, Denver, que le debe toda una vida de grabaciones a Charlie Monttana, saca prácticamente en nuevas versiones remasterizadas la discografía aún latente de Sur 16, resucita (aunque sólo discográficamente al Vampiro en dos volúmenes y en un tercero a su memoria, logra reunir a la familia Denver e invitados en los 16 temas del disco.

La misma disquera trepa en una moto a la indomable Baby Bátiz de cuero negro, que se despacha con su privilegiada y activa voz 11 temas de Ray Davies, Chuck Berry, la Janis y Richie Valens. Por su parte Terrícolas Imbéciles saca el tercer LP de Izal: Copacabana, un doble grabado en Barcelona en edición latina digipac al que vale mucho que le presten oídos y reflexionen en sus letras.

pepenavar60@gmail.com

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