¿Nosotros qué hacemos?

Esteban Moctezuma Barragán

¿Y ustedes qué harían?, preguntó el Presidente en su reciente mensaje.

Emplearíamos el recurso público para desarrollar habilidades y capacidades en quien más lo necesita: nuestras mujeres indígenas.

“Tengo un taller de artesanía”, dice la señora Patricia. “Antes no tenía ni un peso”. “Yo ya logré ser copropietaria de un taxi. Soy quien mantiene la familia”, asegura doña María. “En mi caso, me dediqué al bordado fino y me va rebien”, comenta Laura, sonriendo.

Decenas de mujeres oaxaqueñas exhibieron en Bancomunidad Azteca sus productos, pero a través de ellos enseñaron algo más profundo: su dignidad rescatada, su autoestima elevada, su orgullo de ser y su autonomía económica.

El apoyo de Bancomunidad es para mujeres que inician micronegocios. Al ser un donativo a Centéotl, operador del programa, la tasa de interés que solicitamos es cero; esa es nuestra contribución.

La historia inicia con Othón Cuevas, fundador de Centéotl, que, con su mujer Teresita, lamentablemente recién fallecida, viajó a Bangladesh para recibir la Metodología del Grameen Bank de parte de Muhammad Yunus y la tropicalizó en Oaxaca.

Estoy muy impresionado de que, con tan sólo dos mil pesos iniciales, 3 mil 500 mujeres beneficiadas inician el cambio de sus expectativas, calidad de vida, relación familiar y autoestima.

Al pagar su préstamo anual, obtienen una mayor cantidad. Hay mujeres que reciben 25 mil pesos de préstamo. Sorprende ver la variedad de productos y servicios que han desarrollado como forma de vida y como negocio. La cartera vencida o demora en el pago, es cero. Todas, sí, todas, cumplen.

Muchas beneficiarias me comentaron que antes ellas pensaban que era virtualmente imposible salir de su situación de pobreza extrema.

Para superar la pobreza se necesita dejar atrás condicionamientos ancestrales que mantienen a la persona, cultural y emocionalmente paralizada, como si ésta, la pobreza, fuere un destino fatal inevitable.

Por ello, el microcrédito va acompañado de una filosofía, de reglas claras para autorrescatarse, de un cambio cultural.

Emma comenta: “Mi colmena se reúne todos los lunes a la una. Todas llegamos diez minutos antes. Así, a la una en punto, comienza la reunión. Se respeta el tiempo del otro”.

“Siempre leemos nuestros 10 mandamientos, en donde nos comprometemos a cumplir las reglas acordadas, a ser puntuales, a tener solamente los hijos que podemos mantener, a trabajar en equipo, a respetarnos”.

La superación de la pobreza es posible, es deseable, es urgente. Hay soluciones. Pero la sociedad mexicana debe dejar de ver tanto para arriba y empezar a incorporar en su visión, en su agenda, en su ánimo, soluciones solidarias que ya probaron su efectividad. No sólo para generar ingresos, sino, sobre todo comunidad, tejido social y esperanza.

¡El poder de 2 mil pesos! Sólo 2 mil pesos para empezar a cambiar la vida de una mujer y su familia. Una mujer indígena que ha vivido dentro de una cultura que la discrimina. Ese es el enorme valor social del dinero, aplicado en el lugar adecuado.

 

Presidente ejecutivo de Fundación Azteca.

@EMoctezumaB
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