Reflexiones sobre la última medición de pobreza en México

Enrique de la Madrid

En tanto no se incrementen las capacidades productivas del país, y con ello se genere un crecimiento sostenido, la pobreza no se reducirá

Recientemente el Coneval publicó la medición oficial de la pobreza en 2014. Los datos muestran que entre 2012 y 2014 la población pobre aumentó de 45.5% a 46.2% del total, mientras que la pobreza extrema se redujo ligeramente de 9.8% a 9.5%.

Una de las principales explicaciones del aumento en la pobreza tiene que ver con la caída en los ingresos de los hogares que, de acuerdo con el INEGI, se redujo en 3.2%, en términos reales, entre 2012 y 2014. Esta disminución en el ingreso pudiera deberse a la incorporación de más personas a la fuerza laboral pero con insuficiente preparación y por lo mismo accediendo a niveles salariales muy bajos, afectando con ello, el ingreso promedio de los mexicanos.

Además del ingreso, el Coneval considera para su medición de pobreza el número de carencias sociales que tienen los hogares, divididas en 6 rubros: rezago educativo, acceso a servicios de salud, acceso a seguridad social, calidad y espacios de la vivienda, servicios básicos en la vivienda y acceso a la alimentación. Entre 2012 y 2014 el país mejoró en cuanto a número de carencias promedio, destacando que la población sin acceso a servicios de salud disminuyó de 21.5% a 18.2%.

No cabe duda que el incremento en la pobreza es lamentable, sin embargo los datos de Coneval ponen nuevamente en el centro de la discusión si México es un país mayoritariamente de clases medias.

En principio debe reconocerse que la pobreza, vista a distancia, ha disminuido. En 1996 cerca de 70% de la población se encontraba en situación de pobreza; desde entonces se mantuvo una tendencia a la baja hasta que alcanzó 42% en 2006. La crisis mundial de 2008 volvió a impactar negativamente a la pobreza y por tanto ha crecido a los niveles actuales. No obstante, de manera oficial, poco más de 53% de la población del país no se encuentra en situación de pobreza, lo cual significa que ha pasado a formar parte de la clase media mexicana.

Existen entidades que concentran altos niveles de pobreza como Oaxaca con 67% o Chiapas con 76%. A pesar de ello, hay otros como el Distrito Federal o Nuevo León en donde la pobreza es similar a la de países desarrollados al ubicarse en 28% y 20%, respectivamente. De hecho en el país hay 23 estados con pobreza menor al 50%.

Las diferencias tan radicales entre entidades tienen su principal explicación en el tipo de actividad que llevan a cabo. Los 10 estados menos pobres, con excepción del DF, son exportadores de bienes o servicios. Gracias a ello han detonado sus niveles de productividad y con ello han generado más empleos mejor remunerados.

A nivel nacional el total de mexicanos que cayó en situación de pobreza entre 2012 y 2014 fue de casi 2 millones. Sin embargo en Jalisco más de 270 mil personas salieron de la pobreza, junto con otras 110 mil en Nuevo León. Estas entidades son muestra de que es posible eliminar la pobreza y que debe hacerse mediante un crecimiento económico sostenido, sustentado en un incremento de la productividad y focalizando la actividad económica en los sectores en que el país es competitivo.

La pobreza no es un tema generalizado en México y por ello deben enfocarse los esfuerzos para incrementar los niveles de crecimiento en aquellas entidades que se han quedado rezagadas.

De ahí la importancia de lo sucedido en Oaxaca con la CNTE y la decisión del gobierno federal de tomar las riendas de la educación en esta entidad en donde la pobreza extrema creció en 217 mil mexicanos, junto con otros 228 mil pobres moderados nuevos. No hay manera de que los niveles de ingreso de los hogares mejoren y que las generaciones futuras se desarrollen sin una educación de calidad que impulse la productividad de las personas y con ello sus oportunidades para acceder a empleos de calidad bien remunerados.

Las reformas estructurales, impulsadas por el presidente Peña Nieto y aprobadas en el seno del Pacto por México, están orientadas a incrementar las capacidades productivas del país y con ello sus posibilidades de tener un crecimiento sostenido de largo plazo. En tanto no se cumpla esta condición, los niveles de pobreza en México no se reducirán.

Director general de Bancomext.

@edelamadrid

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