Se encuentra usted aquí

Primeros 100 días de México con Trump

02/05/2017
01:58
-A +A

Tal vez desde los tiempos de la Revolución Mexicana, la relación bilateral entre México y Estados Unidos no había estado tan gobernada por la incertidumbre, la cual ha sido la gran constante durante los 100 primeros días del gobierno de Donald Trump.

Los 100 primeros días de un gobierno es una medida muy utilizada por candidatos para comprometer la capacidad de sus gobiernos para generar resultados y de materializar propuestas de campaña. Se trata de una tradición iniciada en el primer gobierno de Franklin D. Roosevelt en 1933, quien en sus primeros 100 días de gobierno comprometió, negoció y logró la aprobación de 15 leyes trascendentales para apuntalar sus promesas de campaña (crear empleos, proteger los ahorros de los ciudadanos, generar prosperidad, proteger a los enfermos y ancianos y reactivar la industria y la agricultura), con las cuales fue posible que los Estados Unidos salieran de la “Gran Depresión”.

Avanzar en el logro de propuestas de campaña en los primeros 100 días de su gobierno como un “contrato con los ciudadanos”, fue una promesa del candidato Trump que hoy, a la luz de lo modesto de sus logros, ha sido calificada por él mismo como una promesa “ridícula”.

Minimizar los fracasos y maximizar los logros es una estrategia que está en la caja de herramientas de los políticos, pero que tiene que ser matizada con una revisión objetiva de los hechos, por lo que creo que conviene hacer un balance de los 100 primeros días de la relación México-Trump.

La relación de México con EU -sobra decirlo-, es fundamental para ambos países en el terreno migratorio, comercial, ambiental y de seguridad nacional, entre otros temas. Barack Obama y George W. Bush lo sabían y por ello, durante los primeros 100 días de sus respectivas administraciones realizaron visitas de Estado a México. En contraste, Trump no lo ha hecho en carácter de Presidente, a pesar de que se han presentado momentos alarmantes para la relación bilateral en estos 100 primeros días. Sin embargo, y a pesar de la aparente indiferencia del Presidente Trump respecto de la relación con México, hay elementos para estimar que el balance para nuestro país ha sido positivo.

Si bien la propuesta de construir un muro en la frontera con México y obligar a nuestro país a pagar el costo de la obra estuvo presente en todos los discursos de campaña de Trump, a 100 días del inicio de su administración no sólo no ha iniciado su construcción, sino que ha sido prácticamente rechazada por congresistas demócratas y republicanos, muchos de ellos de estados fronterizos con lo cual la propuesta ha quedado eliminada del proyecto de presupuesto para el año fiscal 2017-18.

En ese mismo proyecto de presupuesto, como bien destacó el canciller Luis Videgaray, Trump no incluyó dos propuestas de campaña que hubiesen sido costosas para México: el impuesto de ajuste transfronterizo (BAT) y el gravamen a los más de 28 mil millones de dólares de remesas que nuestros paisanos envían a sus familias cada año. Otra promesa sin cumplir.

La directora interina del Grupo de Indicadores Globales del Banco Mundial, Rita Ramalho destacó este mes que un debilitamiento de los flujos de remesas podrían tener un serio impacto en países receptores como México; el gravamen a las remesas hubiese constituido un golpe a los ingresos de millones de mexicanos en todo el país.

Por último, y a diferencia del Tratado de Asociación Transpacífico (TPP) que sí fue abandonado por EU durante su primera semana en la Casa Blanca, el TLCAN logró sobrevivir debido entre otras cosas, a gestiones ágiles de los líderes de México y Canadá.

Como suele suceder en la diplomacia y en la gestión de crisis, tal vez jamás sabremos con precisión qué fue lo que evitó que el gobierno de EU haya decidido postergar (¿olvidar?) por ahora sus promesas de campaña en temas que afectarían México; pero lo que sí podemos confirmar es que, a diferencia de la evaluación del desempeño de Trump en Estados Unidos, el balance para México en estos primeros 100 días ha sido positivo.

Especialista en comunicación, campañas políticas y opinión pública.

Licenciada en Ciencia Política por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), y Maestra en Administración Pública por la Escuela de Gobierno John F. Kennedy de la Universidad de Harvard.

Más sobre el autor

Comentarios