La lucha libre en México ha sido un terreno históricamente dominado por hombres.
Sin embargo, figuras como Thunder Rosa han trabajado dentro y fuera del ring para cambiar esa realidad y abrir camino a nuevas generaciones de mujeres, que se quieren hacer de un espacio en el deporte.
La luchadora tijuanense reconoce que la industria poco a poco se adapta a una cultura social más amplia, donde los puestos de protagonismo o de poder han sido ocupados por varones. No obstante, considera que el panorama ha comenzado a transformarse, gracias al esfuerzo de muchas mujeres que han peleado por ganar espacio.

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“Muchas de las organizaciones han sido lideradas por hombres, pero en los últimos años cientos de mujeres más han tenido la oportunidad y han luchado por lograr ser líderes y cambiar ciertas cosas”, explicó en entrevista exclusiva con EL UNIVERSAL Deportes.
Para la mexicana, el cambio no se limita únicamente al cuadrilátero, sino que enfatizó que la preparación académica y el acceso a la educación son elementos fundamentales para romper ciclos de desigualdad, especialmente en comunidades donde las niñas todavía enfrentan barreras importantes.
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“Nunca he parado de seguir educándome. Me gusta leer, mantenerme informada. Información y educación es poder. Tener distintas perspectivas ayuda al cambio”, señaló la luchadora.
La campeona también subrayó que la falta de oportunidades educativas sigue afectando a muchas niñas, particularmente en comunidades vulnerables, lo que puede perpetuar problemas sociales como la violencia o el embarazo adolescente.
“Tenemos que educar a la sociedad, al hombre, a la mujer, al niño, al joven, de que tenemos que respetar a las niñas y darles su espacio para luchar por sus sueños”, afirmó.
Por ello, más allá de sus logros en la lucha, busca utilizar su plataforma para impulsar un mensaje claro: que cada vez más niñas tengan las oportunidades necesarias para decidir su propio futuro.