El 2026 se perfila como un año decisivo para la dupla mexicana integrada por Gabriela Agúndez y Alejandra Estudillo. Después de consolidarse como equipo oficial en la plataforma de 10 metros y conquistar la medalla de plata en el Mundial de Singapur 2025, ambas clavadistas enfrentan un nuevo desafío: sostener el nivel que ya las colocó entre las mejores del mundo.
La distancia física que impone la rutina —Estudillo radica en la Universidad de Texas, mientras Agúndez entrena en México— ha limitado su trabajo conjunto, pero no ha debilitado su proyecto. Al contrario, Alejandra subraya que la clave está en la confianza mutua, esa certeza de que, aun sin compartir diariamente la alberca, cada una mantiene el compromiso absoluto rumbo al ciclo olímpico de Los Ángeles 2028.
Lee también Gabriela Agúndez se prepara para volver a las pruebas individuales en los Centroamericanos 2026

"El 2026 es un año para seguir conociéndonos. La clave es que tenemos confianza pese a estar lejos. Las dos confiamos en que, sin importar la distancia, hacemos lo mejor que podemos. Tenemos hambre, somos competitivas y eso hace que funcione. Estamos más unidas que nunca por los objetivos", señaló.
La clavadista, quien ha brillado en el circuito colegial de Estados Unidos (NCAA), recalcó que la dupla piensa en entregar una actuación histórica en los Juegos Olímpicos, pero pidió ir paso a paso.
Lee también Daniel Brailovsky estalla tras el partido de Tigres en Canadá: “Estoy viendo un partido de mierd…”
"Nos falta competir más. Hay que pasar por todas las competencias. El objetivo de todos es ir por las medallas, pero por ahora buscamos tener una buena participación en las Copas del Mundo", concluyó.