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Durante años, la hidratación intensa estuvo asociada a una idea casi incuestionable: cuanto más espesa la crema, mayor su eficacia. Sin embargo, esa lógica comienza a matizarse a medida que la ciencia cosmética avanza y las tendencias apuntan a rutinas más prácticas, simples y cómodas.
De este cambio platicamos con Rita Silva, Senior Manager Science Communications & Brand Engagement de The Ordinary, en el marco del lanzamiento de Rice Lipids + Ectoin Microemulsion, un hidratante de textura ultraligera cuya formulación promete hasta 24 horas de hidratación sin sensación pesada.

Para quienes no entienden del todo el mundo de la hidratación y la humectación, Silva empieza por explicar: “Imagina las cremas hidratantes en un espectro, con formulaciones 'ultraligeras' a base de agua en un extremo y fórmulas mucho más espesas a base de aceite en el otro. Aunque las fórmulas ultraligeras y a base de agua tienden a priorizar la hidratación mediante humectantes y una sensación ligera en la piel, no siempre incluyen los agentes oclusivos más ricos (como aceites y ceras) que ayudan a sellar esa humedad.
"Por el contrario, las fórmulas más densas y ricas en lípidos suelen centrarse en crear una barrera oclusiva para ayudar a prevenir la pérdida de humedad, pero pueden contener menos ingredientes a base de agua diseñados para proporcionar hidratación. Dicho esto, ambos tipos de formulaciones pueden ser muy eficaces si se usan adecuadamente".
Así que el punto no es elegir un extremo, sino comprender qué función cumple cada componente. “La hidratación y la humectación cumplen funciones distintas pero complementarias”, señala la experta. La hidratación se enfoca en atraer agua hacia la piel y retenerla gracias a ingredientes afines al agua, mientras que la humectación busca prevenir su evaporación mediante activos lipídicos que refuerzan la barrera cutánea.
¿Qué cambia con una microemulsión?
Las microemulsiones se convierten en un punto de unión entre ambas funciones, ya que se trata de sistemas en los que los componentes acuosos (agua) y lipídicos (aceite) se combinan en partículas más pequeñas y uniformes, lo que permite mantener estable la mezcla y favorecer una aplicación más homogénea.
Más que reemplazar a las cremas de mayor cuerpo, esta tecnología amplía las opciones disponibles según las necesidades de la piel, de clima y del entorno. Las opciones más fluidas, añade Silva, “suelen ser adecuadas para climas cálidos y húmedos, mientras que las cremas más ricas pueden ser más adecuadas para climas fríos y secos”.
La fórmula ultraligera y no grasa de Rice Lipids + Ectoin Microemulsion se logra gracias a una tecnología de microfluidización, "un proceso que utiliza alta presión para crear partículas más pequeñas y uniformes", detalla la marca. Combina ingredientes de base oleosa: lípidos de arroz y aceite de jojoba, con activos de base acuosa: ectoína y factores hidratantes naturales, en una microemulsión estable.
"El resultado es una fórmula que funciona como una crema, pero se siente como un suero, ayudando a reparar la barrera cutánea, reducir visiblemente el enrojecimiento y dejar la piel más luminosa desde el primer uso", precisan.

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Arroz y ectoína: tradición y biotecnología
Es cierto que la textura es importante, pero no más que los ingredienes. En el caso de The Ordinary Rice Lipids + Ectoin Microemulsion, el primero de los componentes estrella se sustrae de un ingrediente tradicional y ampliamente usado en rituales de belleza asiáticos: lípidos de arroz.
La experta explica que "los lípidos del arroz son un extracto vegetal que se obtiene moliendo arroz entero y separando la fracción lipídica. Esta fracción lipídica contiene proteínas selectas liposolubles, vitaminas y antioxidantes. A diferencia de los aceites tradicionales, los lípidos del arroz son ricos en ceramidas, ácidos grasos y otros bioactivos. Son valorados por su capacidad de formación de películas, que ayuda a la formulación y mejora la hidratación de la piel".
La ectoína, por su parte, es un derivado de aminoácido obtenido mediante fermentación biotecnológica. “Tiene una gran afinidad por las moléculas de agua, lo que resulta en efectos hidratantes”, señala Silva, además de ser reconocida por sus propiedades calmantes y por reducir la aspereza de la piel.
En conjunto, ambos ingredientes permiten atraer agua y reforzar la barrera cutánea dentro de una misma fórmula.
¿Cómo incorporar el nuevo hidratante de The Ordinary a tu rutina?
La marca plantea su rutina de skincare en tres pasos:
- Prepara: limpiadores y tónicos.
- Trata: sérum y tratamiento según necesidad, por ejemplo, ácido hialurónico, ácido salicílico, niacinamida.
- Sella: hidratante (posteriormente, no se debe olvidar el bloqueador solar).
Es justo en la última fase en donde encaja la microemulsión. “Mientras que los hidratantes tradicionales suelen enfocarse en la oclusión mediante películas densas o cerosas, este hidratante combina formadores de película lipídicos ligeros con ingredientes afines al agua, logrando hidratación y humectación intensas sin una sensación de pesadez”, explica la especialista.
Rita Silva sugiere la siguiente rutina con productos de The Ordinary:
- Limpiar la piel con el limpiador de escualeno (Squalane Cleanser).
- Luego, aplicar el tónico Saccharomyces Ferment 30% Milky Toner y el sérum de ácido hialurónico 2% + B5.
- Finalizar la rutina usando la microemulsión de lípidos de arroz y ectoína.
"Esta rutina te dará una piel más radiante, suave y firme", añade.
Aunque el nuevo producto puede ser usado en todos los tipos de piel, la experta detalla que "resulta especialmente ideal para pieles sensibles, ya que su fórmula es calmante y ayuda a reducir visiblemente el enrojecimiento".
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