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Gran humanista y continuador de la Generación del Ateneo y de la Generación de 1915; heredero de José Vasconcelos, Pedro Henríquez Ureña, Alfonso Reyes, Jaime Torres Bodet, Agustín Yáñez y Octavio Paz; custodio y guardián de la vasta casa de la literatura, José Luis Martínez fue celebrado la noche del jueves en el Centenario de su nacimiento.

Durante la mesa “José Luis Martínez. Cien años” y la inauguración de la exposición homónima en la misma Biblioteca de México, Enrique Krauze, Javier Garciadiego, Adolfo Castañón, Eduardo Lizalde y Rodrigo Martínez Baracs dieron cuenta de las virtudes del editor, historiador, ensayista, intelectual y diplomático.

El historiador Enrique Krauze dijo que José Luis Martínez es un gran tronco de la cultura mexicana, es “un árbol que nos cobija a todos; si desapareciera de México esa sombra y cobijo que es José Luis Martínez desaparecería la cultura mexicana” y aseguró que Martínez tenía una conciencia muy temprana, muy despierta y muy seria de lo que debería ser su vocación, su misión y su lugar en la cultura mexicana.

Todos coincidieron en señalar que Martínez fue heredero de Alfonso Reyes. Krauze lo llamó nieto de la generación del Ateneo, una generación rebelde, de ruptura con el orden porfiriano, la última generación revolucionaria del siglo liberal; pero también fue hijo consciente y responsable de la Generación de 1915.

“José Luis Martínez desde muy temprano tuvo la idea de continuar la tradición cultural mexicana, se sentía incluso como una rama joven del árbol de la cultura mexicana”, comentó Krauze y agregó que cultura, educación y servicio público fueron ejes fundamentales en la vida de José Luis.

Javier Garciadiego indicó que Martínez fue el mejor heredero de Alfonso Reyes por su sabiduría literaria y su compromiso con la educación y la cultura de México. “Fue su continuador. José Luis Martínez fue uno de los grandes civilizadores mexicanos de la segunda mitad del siglo XX y trabajó incansablemente para que México fuera un país más habitable”.

Afirmó que el autor de Hernán Cortés fue guía cultural y creador de instituciones. “Su humanismo fue una continuación del de Reyes, ambos estaban convencidos de que la literatura no es un simple divertimiento sino un método para ver la patria y el mundo”, comentó Garciadiego.

Miguel León-Portilla, en un texto enviado que leyó la actriz Angélica Aragón, dijo que “José Luis Martínez es figura merecedora del título de Benemérito de la Cultura Mexicana”. Se refirió a la gran investigación y conocimiento de Martínez sobre Hernán Cortés.

“En líneas generales, la obra de José Luis Martínez sigue la cronología de la conquista, pero en ella hay aportaciones siempre documentalmente sustentadas de no pocos puntos en particular. José Luis pudo reunir como apoyo de su obra más de 300 documentos, todos ellos de capital importancia”, señaló Miguel León Portilla.

Rodrigo Martínez Baracs, hijo de José Luis Martínez, detalló momentos fundacionales en la vida de su padre; y Adolfo Castañón, afirmó que “José Luis Martínez fue el custodio, el guardián o el ángel de la guarda de la basta casa de la literatura y de las artes de México y de Hispanoamérica”.

Durante la celebración, donde también se inauguró una exposición con libros, fotografías y archivo personal del intelectual mexicano fallecido en 2007, la secretaria de Cultura, María Cristina García Cepeda, definió a José Luis Martínez como una figura emblemática de la literatura mexicana.

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