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El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) respondió a la nota publicada hoy por este diario titulada “Tren Maya: Crímenes de lesa arqueología”, que da cuenta de declaraciones hechas por investigadores del propio Instituto que afirman la mutilación y colocación incorrecta de 47 monumentos prehispánicos en el “Parque de la Memoria” Balaam Tum, en Chetumal, Quintana Roo.
En las declaraciones, realizadas en un seminario de análisis como parte de las actividades de la Coordinación Nacional de Antropología del INAH, el arqueólogo Fernando Cortés de Brasdefer y la investigadora con más de 65 años de trayectoria, Noemí Castillo, cuestionaron la recolocación de estructuras prehispánicas encontradas en los trabajos de salvamento arqueológico del Tren Maya.
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Ante las afirmaciones, el INAH respondió que este proyecto “de conservación arqueológica se desarrolló en apego a lo mandatado por la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, así como a la normatividad y lineamientos técnicos vigentes”.
En el análisis que hicieron los investigadores, se señala que dicho proyecto fue aprobado por el Consejo de Arqueología y por la dirección general del INAH, a lo que el Instituto respondió que “cada proyecto parte de dictámenes emitidos por instancias técnicas especializadas y cuenta con las autorizaciones correspondientes del Consejo de Arqueología del Instituto”.
Sobre las declaraciones de la investigadora Noemí Castillo, quien sostuvo en más de una ocasión que intervenir vestigios patrimoniales, removerlos y construir estructuras con ellos es un “crimen de lesa arqueología”, el Instituto afirmó que no se ha lesionado el patrimonio mexicano, sino que “las obras asociadas al Proyecto Arqueológico Tren Maya, implican procesos técnicos complejos y multidisciplinarios que comprenden el registro, sistematización, análisis de contextos y materiales, documentación, restauración y conservación del patrimonio cultural”.
El arqueólogo Fernando Cortés de Brasdefer señaló en su participación que solo 16 de los 47 monumentos recolocados habían sido “emplazados”, es decir, se colocaron siguiendo su estructura original, pero los restantes habían sido “revueltos”.
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Ante dicha afirmación, el INAH respondió que “el traslado de los monumentos se realizó hasta terminar las excavaciones y recuperar los contextos en su totalidad, contando con amplios registros gráficos realizados, no solo con cámaras y dibujos, sino con tecnología LiDAR (Light Detection and Ranging), por mencionar algunos. Ello permite garantizar que los monumentos han sido reinstalados en el sentido inverso de su extracción, manteniendo, cada roca, la posición original y orientación en su nueva ubicación”.
Por último, el INAH reiteró “su disposición para atender cualquier inquietud con base en evidencia técnica y documental verificable. La protección del patrimonio cultural es una responsabilidad compartida”.
“La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el INAH refrenda su compromiso con la protección, salvaguarda, investigación y conservación del patrimonio cultural de la nación”, cierra el comunicado.
melc
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