El Museo de Fotografía de Berlín

presenta una exposición de 180 obras con retratos realizados por fotógrafos de renombre internacional como Cartier-Bresson, Brassaï o Berenice Abbott a artistas como Pablo Picasso, Andy Warhol, Frida Kahlo o Salvador Dalí.

Bajo el nombre de "Complejo de artistas", la muestra retrata a artistas internacionales, sus sentimientos, el proceso de elaboración de sus obras y el resultados de las misma, todo ello formando un "complejo", según el término acuñado por Carl Jung.

"La creatividad está en el centro, es la fuerza motora de la creación artística", aseguró a Efe Jadwigta Kamola, comisaria de la exposición, en referencia a las instantáneas, todas ellas en blanco y negro, reunidas por decisión de la fotógrafa alemana Angelika Platen.

"A Platen le gustan los cuadros en blanco y negro porque no distraen al observador del objeto que ve, así es como ella fotografía y colecciona", recordó Kamola.

La exposición se divide en tres secciones principales: "Persona", donde el rostro del artista cobra protagonismo, "Creatividad", que retrata el proceso artístico en estudios y "Pigmalión", en referencia al mito antiguo sobre el escultor enamorado de su obra.

Fotografías emblemáticas, como el retrato de Man Ray (1932) o la foto que Robert Doisneau (1952) hizo a Pablo Picasso - "Les pains de Picasso" -, muestran al artista, no solo como persona, sino también como obra de arte.

Según Kamola, "en las fotos puede verse cómo estos artistas crean y sudan ante los fotógrafos y cómo una fotografía sobre un artista puede contener en sí misma diversas imágenes".

Es el caso, por ejemplo, de la fotografía del pintor británico Francis Bacon tomada por el brasileño Carlos Freire en 1977, en la que el pintor aparece en el centro de su estudio de su piso en Londres rodeado por un caos de pinceles, pinturas y otros artilugios.

"En esta imagen juega un papel importante la casualidad, pero más bien una casualidad controlada", aseguró Kamola, "todo este caos en el taller, todas las múltiples posibilidades de lo que aún puede ser creado".

Además de otras fotografías, como la de Andy Warhol tomada por Ken Heyman en 1964 o la de Frida Kahlo de Lola Álvarez Bravo en 1930, la instalación contiene algunas obras de los propios artistas, como una pequeña escultura de Joan Miró.

Es el caso también de la primera edición del libro de dibujos con agua fuerte "Précedé de portraits officiels" del filósofo francés Jean-Paul Sartre y el artista francés Alfred Otto Wolfgang Schulze, más conocido como Wols.

Destaca además una sección de artistas que no querían ser retratados o que se ocultan, "como un cuadro de Dalí que solo muestra su característico bigote".

Las mujeres también representan una parte destacada de la exposición, algo que para Kamola era "importante", tanto a nivel de artistas como de fotógrafas.

Un ejemplo de ello es la fotografía de Denise Colomb, de Germaine Richier junto a un modelo de su célebre escultura "La fourmi" ("la hormiga" en español), la última de una serie de insectos femeninos que continúa una serie de formas híbridas, tras "el torero" de "La Tauromaquia".

La exposición podrá visitarse a partir de hoy y hasta 7 de octubre de este mismo año en el Museo de Fotografía de Berlín.

akc

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