Más Información

Luisa Alcalde cuestiona informe sobre desapariciones de la ONU; señala inconsistencias y datos desactualizados

"Enfermeras comían mientras manipulaban jeringas"; testimonio exhibe negligencia en clínica de sueros vitaminados en Sonora

Laura Ballesteros solicita renuncia de Rosario Piedra Ibarra de la CNDH; la acusa de "encubrir crisis de desapariciones en México"

Roberto Velasco sostiene reunión clave antes de su ratificación al frente de la SRE; revisa avances y temas prioritarios
En los próximos meses, el pianista Jorge Federico Osorio (Ciudad de México, 1951) celebrará sus 75 años con una serie de eventos nacionales e internacionales, entre ellos, la inauguración del festival Casals en Puerto Rico, la participación como solista con las sinfónicas de Xalapa, la Universidad de Nuevo León, la Orquesta Juvenil de Mérida y la National Symphony en Washington, y la preparación de grabaciones de música mexicana del romanticismo.
Ganador a lo largo de su trayectoria de premios como el Gina Bachauer de la Sinfónica de Dallas y la Medalla Bellas Artes, otorgada por el Instituto Nacional de Bellas Artes en México, Osorio afirma en entrevista que 2026 es significativo no sólo por sus 75 años, sino porque se cumplen seis décadas de su primer concierto. Fue a finales de marzo que tuvo su parte de celebración en México, dentro del programa seis de la Primera Temporada de la Sinfónica Nacional (OSN), algo significativo porque —cuenta— se trata de una de las primeras orquestas con las que tocó, además del gran gusto que le dio que su participación fuera con una obra querida, el Concierto para piano número 5, de Ludwig van Beethoven.
Sobre la forma en la que describe a nivel profesional el presente, el maestro Osorio dice que recién cumplidos los 75 años (nació un 22 de marzo) puede recapitular muchos momentos en su carrera: “Unos más altos, otros un poco menos altos. Y así es la vida del músico y del intérprete. Pero, en realidad, es como siempre: con la curiosidad para renovarse a la hora de salir al escenario porque realmente es una responsabilidad grande salir a tocar para el público siempre”.
Afirma que ser intérprete durante muchos años no hace que las cosas sean mucho más fáciles: “Cada vez se trata, aún con repertorio que ya llevo muchos años tocando, de encontrar cosas nuevas y conservar la frescura. Creo que la frescura y la espontaneidad son algo vital y, en lo personal, creo que son sumamente importantes”. Hay un tema, abunda, de frescura, profundidad y respeto al público nuevo. Y lo afirma pensando, en particular, en las nuevas generaciones que quizá escuchen por primera vez alguno de los clásicos que él ha interpretado durante décadas. “Hay una evolución constante que nunca termina. Todo el aprendizaje, a fin de cuentas, lo va uno logrando al estar en el escenario”.
Osorio subraya que el punto de partida de todo es la educación y dice que hay que “enfatizar un poco más la educación y valorar y revalorar lo que es la cultura, las artes. Siempre hace falta. Es un país con tanto talento, tan vital. Y siempre hay que saber aprovechar las oportunidades. Nada más estar expuestos a la música, que los jóvenes, los niños nada más escucharan, digamos, media hora al día con concentración. Eso sería algo muy valioso”, concluye el pianista.
Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]










