¿Hijos de quién?

Paola Rojas

Donald Trump sigue pensando que la construcción de un muro puede frenar la migración. Si la muerte de niños no lo ha hecho, menos lo hará un montón de ladrillos

Los funerales de Jakelyn Caal en San Antonio Secortez, coincidieron con la muerte de otro niño guatemalteco. Felipe Gómez tenía ocho años. Salió junto con su padre, un campesino, desde la zona indígena de Huehuetenango. Los detuvieron el 18 de diciembre luego de cruzar la frontera por El Paso, Texas. Cinco días después, los trasladaron a la estación de la Patrulla Fronteriza en Alamogordo. Médicos en Estados Unidos han dicho que tenía síntomas de influenza. Sin embargo, a Felipe no le hicieron el estudio correspondiente. En el Hospital Gerald Champion de Nuevo México concluyeron que tenía gripe, le recetaron ibuprofeno y lo dieron de alta el 24 de diciembre. Murió esa misma noche.

Dos niños en menos de un mes. Ambos murieron luego de estar bajo custodia de autoridades migratorias de los Estados Unidos, específicamente la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza. La Secretaria de Seguridad de ese país, Kirsten Nielsen, hizo lo que suele hacer su jefe, señalar a México. Exigió que se analizara la razón por la que han aumentado los casos de enfermedades respiratorias entre los migrantes que llegaron a nuestro país en caravanas desde Centroamérica. Me parece que mucho análisis no se necesita. El mayor frío en Guatemala se siente en enero y la temperatura promedio en ese mes es de 16 grados centígrados. ¿Las temperaturas congelantes en nuestra frontera no son suficiente explicación?

Mientras tanto, Donald Trump insiste en que le aprueben un presupuesto millonario para atender la crisis migratoria. Hay un cierre parcial de su gobierno producto de esa necedad. No pide el dinero con urgencia para atender a menores como Felipe o Jakelyn, lo quiere para construir un muro. Sigue pensando que eso puede frenar la migración. Si la muerte de niños no lo ha hecho, menos lo harán un montón de ladrillos.
 

Huerfanito. Ahora sí hay preocupación en Pemex. Los cambios que se avecinan en el sindicato ya son lo de menos. El que se investigue y castigue a funcionarios involucrados en el robo de combustible a gran escala, tiene sin dormir a más de uno.

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