De las encuestas y sus fantasías

Óscar Mario Beteta

La explosión mundial de las nuevas tecnologías de la comunicación y la información, centralmente las redes sociales, ha generado un auge inusitado de las llamadas fake news o noticias falsas. Reflejan tantos vicios y excesos en ese proceso que abonan bastante a un inusual clima de aturdimiento en su idea de construir una realidad que es irreal.

En paralelo, en el México de hoy, inmerso en un proceso político-electoral, coyunturalmente se está viendo un estallido de lo que bien podría nombrarse fake photo-poll, que radicaliza la desinformación, el desconcierto, el escepticismo y la animosidad sociales respecto a los políticos, los partidos y los comicios.

Las fake news son un ejercicio pretendidamente periodístico que corre por los medios tradicionales, portales de noticias y redes sociales con la maliciosa finalidad, basada en la manipulación, de desinformar y engañar. La instantaneidad y el espectro de cobertura que pueden llagar a tener determinan su duración. Muchas veces es tan momentánea y efímera como perniciosa y dañina.

Con el sueño y el señuelo colectivo de que todo mundo “es periodista” sólo porque posee un teléfono celular, puede ser testigo de hechos en cualquier parte, registrarlos y subirlos a la red en un falso e infundado acto de reportar, no de reportear, y se cometen todo tipo de excesos.

El engaño, la falacia, el supuesto, el trascendido y el rumor, enfocados a desprestigiar, acusar, calumniar, imputar y alarmar, constituyen buena parte de la “información” que se presenta sin sustento, sin fuente, sin datos; cuando conviene, sin nombres, sin investigación, sin comprobación. Lo que debería ser información, cuyo fin es constatar, clarificar, orientar, analizar, deviene en confusión por las antítesis de esos principios.

Pero ¿qué importa? ¡Estamos en plena Modernidad! En ésta cabe todo.

Ese nuevo “periodismo”, endeble impronta de la democracia y la libertad, puede arremeter impunemente contra personas, instituciones, leyes, costumbres. No pocas veces se despliega en busca de alguna ganancia política, económica o de otra naturaleza para algunos usuarios. Su mascarada de los “nuevos tiempos” es perfecta.

Al presentar hechos falsos como reales, las  fake news guardan un estrecho vínculo con la propaganda negra. Por eso se las considera ya como una amenaza a la credibilidad de los medios serios y de periodistas profesionales. Por la conciencia social, parecen estar empezando a caer por el tobogán de la reserva y el escepticismo, el descrédito y el desuso.

Las encuestas parecen estar en esa misma ruta. A nivel mundial han probado su ineficacia. Los ejemplos más notorios recientes son el Brexit y Colombia. Simplemente fallaron. Cayeron en el descrédito.

Pero en México, en pleno proceso electoral, las empresas que hacen levantamientos sobre el hándicap presidencial han surgido por doquier como un excelente negocio. Por el trabajo que hacen, caben muchas preguntas, pues, igual que las fake news, bien pueden constituir el fenómeno (des)informativo susceptible de llamarse fake photo-poll.

Todos los encuestadores dicen que sus muestras son “fotografías” del momento sobre una lisa electoral, pero ¿qué tan reales son? ¿Tienen una base científico-predictiva? Cualquier cantidad de levantamientos que se hagan son distintos. Su gracia es el margen más menos que los emparenta. La sospecha en que se encuentran de que dan resultados a la carta, según el pago, es incomprobable, pero es generalizada. De ahí su poca confiabilidad.

El ejemplo más deplorable es el de un medio de circulación nacional que, conjuntamente con un gabinete de supuestos especialistas, dio seguimiento casi diario a la anterior carrera presidencial, se equivocó en toda la línea y su cínico director no hizo más que ofrecer una disculpa… pero, según se dice, con los bolsillos llenos como recompensa.

¿Cuántas empresas están ahora en esa situación? ¿Cuántas más están en esa perspectiva? Son las preguntas que hay que formularse para identificarlas, saber quiénes las contratan, qué interés los mueve y el grado de inconsistencia que pueden tener sus productos.

Porque si lo que buscan partidos y candidatos es posicionarse en el ánimo del electorado con base en las fake news y las fake photo-poll llevándolas a interesados, y vulgares selfies para engañar a fin de hacerse de poder y de dinero, lo menos que hay que hacer, junto con su propaganda barata, es ignorarlos. Habrá que tomar con extrema reserva cualquier ejercicio de este tipo, sobre todo los que se den a conocer en vísperas de la elección.

SOTTO VOCE… El titular de Gobernación, Alfonso Navarrete, ha sido muy claro: en el combate al crimen organizado no se prescindirá de las Fuerzas Armadas, pues la participación de la Sedena y de Marina en esta tarea ha sido, es y seguirá siendo determinante… Con todo su cinismo e hipocresía, el jefe del Chilorio Power, mejor conocido como el chorizo apestoso, David López, busca colarse directa o indirectamente en el equipo de campaña del precandidato presidencial del PRI. Habrá que estar muy pendientes de que un tipo tan ingrato, desleal y traicionero no manche la delicada tarea del aspirante a la primera magistratura, quien se caracteriza por sus buenos valores y sólidos principios… Bien recibida la designación de Jorge Medina Viedas como director de Televisión Educativa, de la SEP. Por su preparación, experiencia y profesionalismo, se espera que haga un excelente papel.
 

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