Banxico, para los incondicionales de Videgaray

Mario Maldonado

Luis Videgaray está de regreso y con más fuerza que nunca. El canciller ha logrado imponerse en los nombramientos más relevantes del gabinete presidencial

Luis Videgaray está de regreso y con más fuerza que nunca. Aunque para muchos nunca se fue pese a renunciar a la Secretaría de Hacienda en septiembre de 2016, el actual canciller de México ha logrado imponerse en los nombramientos más relevantes del gabinete presidencial, incluida la reciente unción de su entrañable amigo José Antonio Meade como virtual candidato del PRI a la Presidencia en 2018.

 

Como contamos aquí, hace unas semanas el presidente Enrique Peña Nieto citó en Los Pinos a Luis Videgaray, a José Antonio Meade y al propio Agustín Carstens para pedirles su opinión sobre quién debería ser el nuevo gobernador del Banco de México (Banxico).

 

Según fuentes al tanto de la reunión, se pusieron sobre la mesa los nombres de un par de integrantes de la Junta de Gobierno del banco central y otros dos externos. El consenso se inclinó por el subgobernador Alejandro Díaz de León, quien apenas en noviembre del año pasado fue propuesto por el presidente Peña y ratificado por el Congreso como subgobernador del Banxico, con miras a relevar a Agustín Carstens.

 

Alejandro Díaz no es sólo otro funcionario público bien preparado, economista del ITAM y maestro por Yale (dos escuelas en las que estudió Meade), con las tablas suficientes para convertirse en el nuevo gobernador del Banxico, sino un incondicional de Luis Videgaray, a quien le debe su cargo anterior como director general de Banco Nacional de Comercio Exterior.

 

Díaz de León ha seguido los pasos de la triada de itamitas que han tomado el control de las finanzas públicas del país durante el último lustro: Luis Videgaray, José Antonio Meade y José Antonio González Anaya. En el caso de Meade, su influencia ha sido transexenal. Y dicen sus cercanos, quiere ser el “cuarto fantástico”.

 

El nuevo gobernador del Banxico tiene una historia profesional similar a la de sus ex compañeros del ITAM. Fue titular de la Unidad de Crédito Público en la Secretaría de Hacienda; vocal ejecutivo del Fondo Nacional de Pensiones de los Trabajadores al Servicio del Estado; y director de Estudios Económicos, de Análisis Macroeconómico y de Operaciones en el Banco de México.

 

Los analistas lo consideran un economista sólido con amplia experiencia y conocimiento del banco central. Sin embargo, para algunos empresarios y ex funcionarios de Hacienda y del Banco de México, no tiene aún el reconocimiento internacional del que gozaban sus antecesores, empezando por quien a partir de este viernes se convertirá en el nuevo gerente del Banco de Pagos Internacionales, con sede en Basilea, Suiza.

 

Otro asunto que el mercado y la comunidad financiera podrían no ver bien es precisamente su cercanía con Videgaray, con José Antonio González Anaya, actual titular de Hacienda, y con el mismo José Antonio Meade, quien de ganar la presidencia de México si bien mantendría el modelo económico y las reformas estructurales en marcha, su posible injerencia en la política monetaria podría generar dudas para los inversionistas.

 

Vale la pena recordar que en su gira del adiós Agustín Carstens hizo énfasis en que buena parte de su legado en el banco central tiene que ver con el fortalecimiento de la autonomía e independencia de la institución (quizá la más respetada del país), lo cual fue un claro mensaje para el presidente Peña Nieto, para su mano derecha, Luis Videgaray, y para el ungido José Antonio Meade.

 

Ayer el presidente del Senado, Ernesto Cordero, otro gran amigo de la triada Meade-Videgaray-González Anaya dijo en la mañana que el presidente Peña no metería “más ruido” a la sucesión del Banxico, por lo que lo más probable era que eligiera a alguien de la Junta de Gobierno del banco, quien no tendría que ser ratificado por el Congreso.

 

Los dichos de Cordero se confirmaron horas después, cuando el presidente Peña Nieto designó a Díaz de León como el nuevo gobernador del Banxico.

 

Quién sí tendría que ser ratificado, pero para ocupar el cargo que dejará Díaz de León en la Junta de Gobierno del Banxico, es otro de los incondicionales de Videgaray: Miguel Messmacher, actual subsecretario de Ingresos de Hacienda, quien también fue candidato para ocupar la silla que dejará hoy Agustín Carstens y aspirante a sustituir al “candidato” Meade en Hacienda.

 

Como se ve, la mano del influyente Luis Videgaray está más firme y presente que nunca en las decisiones del presidente Peña Nieto.
 

AT&T, Slim y TLCAN. Como era previsible, la cancelación de la tarifa cero de interconexión que cabildeó Carlos Slim en la Suprema Corte de Justicia de la Nación mediante los abogados Diego Fernández de Cevallos y Peter Bauer se convirtió en un problema más en las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

 

La agencia Reuters divulgó que Estados Unidos propuso incorporar el tema de telecomunicaciones en una disposición del TLCAN que se aplicaría sólo a México, la cual tiene que ver con la revocación de la tarifa cero que afectará mayormente a AT&T.

 

Anteriormente, el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, había dicho que México rechazó una propuesta de Estados Unidos para incluir disposiciones en el Tratado que beneficiarían a AT&T.

 

¿El gobierno se la va a cobrar a Slim o ya se la cobró?

 

Twitter: @MarioMal
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